Resumen:
Que trata de los nombres de algunas ideas
Texto:
Si éste fuera uno de los estados más machistas del mundo, y nosotros fuéramos una mujer, no sería raro oírnos decir: Odiamos este estado; pero ni este estado es machista ni nosotros somos una mujer, decían el otro día unos que estaban desmontando una oficina bastante grande.

Resumen:
El futuro es más bien incierto
Texto:
Cuando llegamos a trabajar nos encontramos con todas las puertas cerradas, con las mil luces apagadas, con la desolación y un pequeño cartel que decía así:

Se vende Oficina Grande y Archivo
Incluye Microfonía y Macrofonía

Imagínense la tristeza. Y debía ser que, según dicen, por efecto de la entropía, y, como los profesores de Magia han desaparecido, las luces de Matrix habían dejado de funcionar, y… no encontrábamos las instrucciones acerca de cómo seguir por ninguna parte.
Siendo el futuro de la weblog tan incierto, nos pusimos a trabajar en una westoria, que llegó a nuestro poder tan mágicamente como esta webloga. Los granofices más viejos van por ahí preguntando a todo el mundo: ¿guót is dis?, en cambio los garanofacios se han quedado tan tranquilos.
Haremos lo posible por seguir informando.

Resumen:
Que trata de ver si hay palabras viejas que sirvan para arreglar situaciones nuevas
Texto:
Ya parecía que íbamos a poder ponernos a estudiar, cuando llegó el regalo, nada menos que las 30.466 atsohitzak que ha reunido Gotzon Garate Goihartzun en un maravilloso libro publicado por la editorial Fundación Bilbao Bizkaia Kutxa, que cuenta con 16.989 euskal atsotitz eta nola esaten diren espainolez, latinez eta ingelesez, 5.475 refranes españoles y cómo se dicen en vascuence, latín e inglés, 3.739 proverbia latina et quomodo dicantur in lingua vasconica, hispanica et anglica, y 4.263 English proverbs and how to say them in Basque, Spanish and Latin.
De manera que a la fiesta le siguió un animadísimo debate acerca de si los refranes pueden ser o no considerados parte de la Literatura Vasca. Naturalmente hubo opiniones para todos los gustos.
Y ya de madrugada terminó el fiest’on, que no hay que confundir con el fiestón, aunque a primera vista se parezcan. Veamos, un fiestón es una fiesta enorme, y un fiest’on es una buena fiesta. Y es justo esto último lo que hubo. Incluso vinieron, desde Berlín, Los del Archivo, y todo para celebrar que se cumplían cuatro años de que empezamos a estudiar Euskera, o Vasco, o Lingua Vasconica o Basque, como se quiera. La cosa es que cuatro años es tiempo suficiente, no para aprender la lengua, claro, sino para comprender que nunca saldremos de euskal.duen.berri, que, más o menos, quiere decir vascoparlantesreciénllegado, y nunca lo haremos por más tiempo que pase. Tal vez porque nunca vamos a ser capaces de vascoparlar, tal vez.
Puede parecer que cuatro años es demasiado tiempo para aprender algo tan sencillo, pero no es así. Quizá ayude a entender la dificultad del concepto si contamos que nos está ayudando a redactar este artículo un euskaldunzaharra de doce años, lo que significa: vascoparlanteviejo de doce años.
Como también había en el fiest’on una atso o vieja, le pedimos que se pusiera a jugar con las palabras, o, lo que es lo mismo, que hiciera, si era capaz, una atsohitza con la que pudiéramos añadir nuestra novedosa situación de ser jóvenes y viejos al mismo tiempo a las treinta mil palabras de Gotzon Garate Goihartzun. Nos contestó la vieja que imposible, que nadie, por muy viejo que sea, podía hacer un refrán con palabras como euskaldunzaharberriak, que son los más jóvenes, y euskaldunberrizaharrak, que son los más viejos, pero que lo importante no eran ni las atsohitzak, ni los refranes, ni los proverbia, sino terminar la fiesta en paz.

Resumen:
Entre la Utopía y la Magia hay un resquicio desde el que se atisba Lo Imposible
Texto:
Alea iacta est, lo que a lo mejor significa the die is cast, o, tal vez, la suerte(1)está echada, es algo que dijo un emperador romano, mientras miraba preocupado a un gran río, y es también algo que ha dicho esta mañana un profesor ante la inminente llegada de los exámenes y mirándonos a nosotros.
Efectivamente la suerte está echada y no precisamente a nuestro favor, _han añadido los más viejos_  porque, a pesar de que hemos tenido muchísima paciencia, y de que los exámenes están a la vuelta de esa esquina, aún no nos han informado de dónde se imparten las clases de Literatura Vasca, ni cuál es el temario o la bibliografía, ni quién será el profesor… En el pasillo, cuando preguntamos, siempre nos señalan una clase en la que todos los que están dicen que están estudiando Literatura Europea; que, no cabe la menor duda, es también muy interesante, pero que no es lo que estábamos buscando cuando vinimos hasta aquí.
Y claro, tal y como están las cosas, ni nos pueden aprobar en Literatura Vasca, que no ha habido, ni nos pueden suspender en Literatura Europea, asignatura en la que ni nos hemos matriculado, ni nos queremos matricular.
Es evidente que algo va a pasar _hablan y hablan los viejos_,  no sabemos qué será, pero debe estar tan escrito como si ya hubiera sucedido, como si los otros hubieran echado la suerte por nosotros.
Entre las muchas cosas que pueden pasar está la de que nos devuelvan el dinero de la matrícula y que nos ofrezcan una alternativa seria para obtener los créditos que, en cualquier caso, vamos a perder. Aceptaremos sus disculpas por todo el tiempo que nos han hecho perder preguntando inútilmente por los pasillos.
Les hemos dicho que la solución está entre la Magia y la Utopía, que cosas así no pasan, y, con un tono entre amargamente dulce y dulcemente ácido, nos han contestado que ellos tampoco existen y que, sin embargo, son mucho más reales que nosotros, sin que haya en ello nada mágico ni utópico; a lo que, como tantas otras veces, no hemos sabido contestarles nada.

(1) Suerte, palabra que deriva de sors, sortis, que era: cualquier objeto que se metía en una urna para sacarlo a suerte: guijarro, dado, tablilla… (Diccionario etimológico Latín-español Santiago Segura. Ed. Deusto. Bilbao, 2001)

Resumen:
Que trata de una carta, unos viejos y unas ideas para pasar distraídamente la crisis
Texto:
Mientras comíamos las uvas, nos estuvieron contado que, a pesar de la desesperanza, este año también ellos han escrito a los Reyes Magos, y que han intentado explicarles que no importará si esta vez no traen nada, con la condición de que, a cambio… se lleven algo. Por ejemplo, que se lleven su totalitarismo desserthario y su octopúsica presencia en las redes y su lengua de trapo y su no-cultura de plástico, y que se lleven también su literatura ficticia, sus malas maneras y su despotismo deslustrado…
Quien sabe si, de cumplir los Mágicos Reyes el deseo de los viejitos, no desaparecerá el dessiertho en el que han convertido la Filología, y vuelvan a aparecer en el listado de opciones junto a la filología vasca, la filología hispánica, la filología francesa, la latina, la griega… lo que nos lleva a desear enviar un saludo navideño a todos los profesores de esas materias que han ido quedando irremediablemente en paro; tal vez puedan unirse a esos otros trabajadores que ya no pueden hacer ni barcos ni nada, y juntos inventen una nueva modalidad de estudio, basada, exempli gratia, en el antiguo trueque; mientras unos explican cómo se hace una quilla muy fuerte o un mástil muy largo, los otros traducen la explicación a los idiomas citados para los miles de visitantes que seguramente pagarán por participar de la experiencia. (Hay quien dice que ya puedes comprar entradas en la vvv.filolonabal.magia)
Pero… dicen también que es muy difícil que la carta llegue a su destino, porque, con la ayuda de Jar Ripott Edhun, los brujos rosas de Bueyford, han fabricado un hechizo muy poderoso, una temible mezcla de arándanos, mentira y niebla.
Los garanoficios, como todos los niños, saben que sueñan cuando escriben cartas a los Reyes Magos, y han visto ya lo dessérthicas que han llegado a ser las cosas; saben que es posible que ya no se pueda hacer nada, saben que es posible que el día seis despertarán… y la lengua de trapo no habrá desaparecido, que seguirá por todas partes; pero hay una cosa que saben seguro, algo que el hechizo bueyfordiano no ha conseguido enturbiar aún y es que esta invadida situación no les gusta nada.

Resumen:
Que trata de cómo, lamentablemente, es ya demasiado tarde para evitar que nos corten la lengua
Texto:
¡Claro que estamos muy enfadados! gritaban los más viejos, ¡nos querían dejar, bai(1) sin lengua materna, bai sin lengua de cultura!(2)
Y tenían razón, y quisimos hacérselo ver, pero no había forma, porque cuando se ponen así les obligamos a ir a pasear por la Muy Noble Villa… para que se tranquilicen, pero estos días es mejor no hacerlo, porque vuelven peor de lo que han ido.
Y es la cosa que les han llenado las calles de, digamos, cosas de color rosa, como gigantescos labios rosas, que cuelgan de edificios o surgen de la mismísima tierra del parque, o pegatinas rosas con la forma de unas anticuadas señoras vestidas a la moda de los años cuarenta del anticuado siglo pasado y que, según indican en rosa las propias pegatinas rosas, se llaman todas Siísfa Sion y son unas señoras de pelos rosas, de piernas rosas, de trajes rosas…
Intentamos explicarles que el extraño nombre en rosa de la mujer rosa de piernas rosas, Siísfa Sion, suena como si perteneciera a unas turistas israelíes, y que no se preocuparan tanto, que las israelitas tienen ya bastantes problemas como para venir hasta aquí a quitarnos nada.
Pero… todo fue imposible, gritaban cada vez más fuerte. De manera que, finalmente, tuvimos que irnos, dejando desesperados a los pobres viejos. Nosotros no podemos hacer nada por ayudarles; nos van a quitar el idioma, así es; bai la lengua materna, bai la lengua de cultura, pero ya nos estamos resignando

(1) Para los que acaban de matricularse en euskera, diremos que bai significa lo mismo que sí, pero no en este caso, aquí cuando decimos bai queremos decir tanto y como, id est, … nos querían dejar tanto sin lengua materna, como sin lengua de cultura.
(2) Joan Margarit llama lengua materna al español y llamaría lengua de cultura al euskara, si viniera a estudiar aquí.

Resumen
Que habla de un tratamiento experimental para conseguir que la Paz de las Noches sea más larga
Texto
Dicen los viejitos granhoficiares que lo mejor para conseguir paz para las Noches de Paz es pensar. Pensar y dedicarse a tareas sencillas como pintar, por ejemplo. Dicen también que para aprender a disfrutar pintando en los días dedicados a pensar en la paz, hay que perderle el miedo a las mezclas.
Podemos jugar con la palabra mezclas y hablar de mesclas, o de mescalas, o de mestilas o de mestizas. Podemos incluso seguir jugando, que para eso están las vacaciones, para poder perder el miedo a las mezclas de color, a los días de Paz con visitas y al mestizaje
Existe un tratamiento para esto, siguen diciendo los granofhiciarios más viejitos, que hay que realizar en dos tiempos. La primera parte del tratamiento consiste en leer un ensayo, que, más o menos, en 1936, escribió Stefan Zweig, y que se llama Brasil, país del futuro. El segundo paso es mucho más fácil, sólo tienes que ir al baño y mirarte muy seriamente al espejo, la persona que allí verás es aquello a lo que tanto miedo le tiene todo el mundo, eso es, estás viendo un mestizo: tú mismo. Cientos y cientos de mezclas que han dado como resultado esa joya de color particularísimo que eres.
Puede ser que te apetezca saber de qué colores está compuesta la mezcla que te da ese color que tanto te gusta, como si tuvieras que hacer la restauración de un cuadro en el que aparecieras retratado. Entonces puedes aplicar unas leyes de color básicas que encontrarás en cualquier manual de pintura. Así la gente que tiene la piel rosa, sabrá que es un mestizo creado por el amor de gentes de piel roja y de piel blanca. Si tu color es más complicado que el rosa, la lista de colores de las personas que se amaron para que tú hoy pudieras mirarte con dignidad al espejo, seguramente será un poco más larga.

Resumen
Dos gramáticas, tres prólogos, un libro de poemas y el epílogo de un román no suman más que cuatro es el título de una novela que estamos escribiendo.
Texto
No siempre está al principio de los libros aquello que nos alerta de que todo lo que se escribe resulta siempre muy difícil de entender; a veces, como en el caso del román llamado Djinn, y escrito por Alano Robbe-Grillet, lo más interesante está al final. Alano R.G. publicó este román en 1981, en Les Editions de Minuit, y en Paris, por supuesto.
Jacqueline Piatier, en un epílogo que se llama La grammaire ensorcelée, nos dice que Robbe-Grillet:
… parce que une université américaine lui avait demandé un texte qui initierait progressivement les étudiants aux difficultés de notre langue…
… nous revient, au meilleur de sa forme, avec une maniére de conte fantastique, decoré d’un title hugolien: Djinn.
Que ce djinn-là soit une transcription phonétique du prénom américain “Jean”, porté par une des figures majeures du recit, c’est une première malice…
Ce qu’il est, Robbe-Grillet nous en avertit dès le prologue : un livre scolaire destiné à l’enseignement du français, où s’inscribent progressivement les difficultés grammaticales de notre langue. Les verbes y son introduits selon l’ordre clasique des quatre conjugaisons… Les temps et les modes se succédent de manière rigoureuse, depuis le présent de l’indicatif jusqu’au subjonctif imparfait, au futur antérieur et au conditionnel… Les verbes pronominaux et idiomatiques se trouvent, en majeure partie réservés pour la fin…
Aun no sabemos cómo reaccionar, ni siquiera estamos seguros de que sea necesaria una reacción. Los hay que opinan que hay que volver a leer el libro, para comprobar si Jacoba Piatier tiene razón y en el román llamado Djinn en vez de cambiar la memoria de las cosas, se cambia el tiempo de los verbos.

Resumen
A pesar de que están siempre a la misma altura, por los ventanales de
La Gran Oficina cada vez se ve máis lejos
Texto
No son siempre los poetas los que explican sentimientos en los prólogos de los libros de poemas, a veces es en los prólogos de las gramáticas donde encontramos aquello que hubiéramos dicho de haber sabido que podía decirse; porque debe ser para esto que escriben los escritores, para decir lo que no sabemos explicar los lectores.
Así, Celso Currás Fernández, Conselleiro de Educación e Ordenación Universitaria, en el prólogo del Curso de Gallego para non-galegofalantes nos dice:
Entre os forasteiros que acoden a nós é moi dado a ver que, tras nomes de investigadores importantísimos, que se achegaron e se achegan á nosa lírica medieval, ó gran momento poético do século XIX ou os magníficos escritores galegos contemporáneos, tralos grandes poetas seducidos pola cadencia de nosa lingua, como Carles Rivas ou Federico García Lorca, hai un caudal rico e continuo de visitantes e amigos que, simplemente, intentan comunicarse, dun xeito máis ou menos rudimentario, co mesmo código que utilizamos desde os tempos máis remotos, se ningún devezo de transcendencia, sen se decataren da importancia do seu acto, simplemente por un afán espontáneo de se abriren cara a nós, de utilizaren algo que lles dá unha perspectiva máis ampla do seu mundo particular.
Vamos a aprovechar para desear a todos, dun xeito máis ou menos rudimentario, un Bo nadal e feliz 2004 com una panxolina o villancico que se cantaba en Portugal en el año 1637:
Deus nace galego
Ay! Se nosso Deus galego se faze
vamos a cantar á chozinha em que nace
Ay! Se a sua May é de Compostela,
vamos a cantar fermosa galega
Todo galeguinho toque charumbela
Que o menino bello é da nosa terra.
Façamoslle todos a dança galega
Que está desnudinho e chora e tembra
Pois nace en Galiça, á falda da serra,
galego se faze é da nosa terra.

Resumen
Que trata de cómo algunas palabras cuentan cosas
Texto
Entre las Pequeñas alegrías que describió Herman Hesse no estaba la que el otro día nos contaron nuestros viejitos; por una simple razón, y es que aún no ha podido demostrarse si Germano Hesse era estudiante de euskara o no. Hay un equipo del Bulego que está trabajando en ello, pero aún no nos han llegado sus conclusiones.
Contaban los viejitos que mirando ir y venir a nuestro río-ría, decidieron hacer una excursión al lugar en el que dicen que nace, y llegaron a lo que un día se llamó Orduña y hoy se llama Urduña. Este cambio de letras les dejó paralizados, lo que a su edad es bastante corriente aunque no vayan a ningún sitio.
Entonces se sentaron en un banco y pasaron horas mirando la palabra urduña, como hacen siempre que no entienden algo y siempre que no entienden nada, ya que, no cabe duda, sentarse a mirar palabras es lo que mejor saben hacer.
Y, de repente, se les ocurrió que Ur duena no es otra cosa que la que tiene el agua… y comenzaron a dar saltos de alegría, pequeños y proporcionados a la alegría que el juego de sus palabras les había dado. Pequeña, porque estaban seguros de que todo el mundo sabía aquello menos ellos, pero, no cabe duda, alegría.
Aún saltaban cuando nos lo contaban, y a nosotros nos dan ganas de saltar también, porque las pequeñas alegrías de los viejitos tienen algo muy tierno, como ha sabido contar impecablemente Unai Elorriaga, otro de los autores vascos que se incluyen en la asignatura llamada Literatura vasca revisada a-cronológicamente.