288.- La dama boba, Miércoles, 1 de Marzo de 2006
Febrero 2, 2007
Un magnifico o brillante o genial ejemplo de eso que llaman trabajar en grupo es la versión para la gran pantalla de la obra que Lope de Vega tituló La dama boba.
Siglos de colaboración entre actores, lectores, sastres, espectadores, cineastas, apuntadores, cinéfilos… y, por supuesto, un autor inicial; que escribe con la misma facilidad con la que el resto de los humanos respiramos
El efecto de la versión cinematográfica ha sido sorprendente por inesperado, id est, se calcula que entre el 65,42 y el 94,67% de las mujeres de habla inglesa de mediana edad (+ o – medio siglo) sufren un insuperable síndrome o complejo por no saber hablar correctamente español, y por tanto no poder entender ni una palabra de las que oyen cuando van a ver la película de Lope.
Unos especialistas les aconsejan un viaje inaplazable a Salamanca y otros, más clásicos, aconsejánles resignación.
Aún quedan valientes capaces de imaginar que se puede poner orden en los cajones de los sastres. No saben que si se pudiera, ninguno de nosotros entendería qué es Un cajón de sastre. (Léase: Mis Favoritos)
Pero todos entendemos qué tipo de cajón es ése y por qué todos los que de mayores queremos ser sastres… necesitamos uno. Los cajones internáuticos de sastres extraterritoriales no tienen el mismo aspecto que los que usaba Balenciaga, exempli gratia(1). Y a veces llevan nombres exóticos como el siguiente: My del.icio.us En el caso de que alguien quisiera una definición de la experiencia, ésta podría final y grassianamente definirse como deliciosamente amarga.
(1) Esto nos recuerda que podemos recordarte que puedes pasar por Getaria esta tarde… hace sol .
280.- Los grupos americanos. Sábado, 4 de Febrero de 2006
Febrero 1, 2007
Hace un tiempo que empezaron a aparecer por aquí grupos de hombres y mujeres suramericanos; hombres y mujeres de razas americanas… a veces jóvenes, a veces viejos.
No sabemos cuánto tiempo hace de que llegaron los primeros, quizá aztecas, quizá mayas, quizá incas…
Sean de la raza suramericana que sean, todos vienen buscando vivir una vida nueva; que no sepan qué es una vida nueva es lo que les hace más parecidos a los que aquí estábamos…
Estamos todos obligados a vivir una nueva y desconocida vida, egunero, egunero… y ni los grupos de mujeres y hombres de razas suramericanas ni los grupos de hombres y mujeres de razas europeas tenemos la más mínima idea de qué es eso.
Generalmente no sabemos ni siquiera situar las cosas en el mapa, exempli gratia, el Lacio… El Lacio está o estaba, que se sepa… en Italia, de manera que los grupos de hombres y mujeres que vienen desde Italia buscando vivir de otra manera aún no sabiendo cómo se vive de otra manera… debieran llevar el nombre de Bandas latinas, o Bandas italianas o Bandas del Lacio… caso de ser necesario que un grupo de personas lleve el sobre-nombre de Banda… (1)
Y, caso de estudiar un poco más de geografía, los grupos de mujeres y hombres de razas suramericanas que vinieran de Suramérica a hacer Las Europas(2), como nuestros abuelos iban a América a hacer Las Américas debieran llevar el nombre de Bandas suramericanas; caso, insistimos, de necesitar un nombre de grupo o talde o banda.
(1) Dice Agustina Bessa-Luís que …despois duma grande convulsào política e social, é como si o solo comum desaparecesse e as pessoas precisassem de algum tempo para o encontrar outra vez debaixo dos pés, reunindo-se na disponibilidade para um conceito novo da existência. É fácil destruir a comunicaçao; basta que se dê lugar às opiniòes vingativas, desdenhosas e amedrontadas… Lo dice en la página número treinta y ocho de su Contemplaçáo carinhosa da angústia, publicada en Lisboa por la Editorial Guimaràes en el año 2000.
(2) Las Europas, como todo el mundo sabe, son cuatro, Europa del Norte, Europa del Sur, Europa del Este y Europa del Oeste.
Wellek y Warren, despues de decirnos que los manuscritos exigen, para ser debidamente identificados, saber paleografía, nos cuentan que:
…las experiencias recogidas con los… ochenta y tres manuscritos de los Cuentos de Cantorbery conducen, a nuestro juicio, a conclusiones que en su mayoría son desfavorables a la idea de que alguna vez haya existido un texto revisado o arquetipo autorizado análogo a la edición definitiva de una obra moderna… (1)
Al parecer, es difícil encontrar los auténticos cuentos, sin embargo, lo que resulta bastante fácil, puesto que las palabras no engañan tan fácil como los párrafos llenos de confusas frases, es saber de dónde era el cuentista, ya que Cantor Berry es una palabra vasca.
Usando el mismo tipo de imaginación imaginativa imaginada y fantasticamente imaginaria que los editores de Los cuentos del Cantor Berry y del
bardo Sespir, diremos que el autor llegó a la aislada isla desde el Golfo de Vizcaya o Bizkaia, en un maravilloso barco hecho en unos astilleros que ya entonces se llamaban La Naval.
Los éxoticos isleños de piel rosa y pelo amarillo como la hiel y otros humores humanos que no nos atrevemos ni a nombrar, se quedaron boquiabiertos y admirados ante la elocuencia del vasco, y, como no sabían pronunciar lenguas cultas como el euskera, decían, los pobres, Canta Brich y no Cantor Berry, y finalmente, para no liarse con tanta materia, dejaron el nombre de Cantabrich para una aldea que pensaban crear en un futuro no demasiado lejano, cerquita de otro pueblo que tenía un vado por el que solían pasar unos bueyes a los que llamaban oxen.
(1) “Ordenación y fijación del material” en Wellek y Warren, Teoría literaria. (1966:72)
Además de un valeroso puerco espín que se denomina a sí mismo mimoso y es de un intenso color azul(1), han llegado al desván aquellos que suelen venir de lejos diciendo cosas, y esta vez hablan de que está casi confirmado que una de las razones por las que los alumnos de Filología Inglesa no estudian nunca Lenguas Clásicas es que, de esta manera, e.g., cuando en clase de retórica citan la famosa frase de Coleridge:
Figures and metaphors… converted into mere artifices of connection and ornament, constitute the characteristic falsity in the poetic style of the moderns…(2) no se dan cuenta de que están hablando en latín.
1)Debe de estar hecho de aquel material con el que Rosalía de Castro fabricó las botas del caballero.
(2)Citado por Wolfgang Kayser, en su obra Interpretación y análisis de la obra literaria (1954). Ed. Gredos. Madrid, 1981.
272.- Del amor y otros ácidos. Viernes, 6 de Enero de 2006
Enero 31, 2007
Seis días tiene el enero del año dos mil seis y ya contamos seis cadáveres que nos dejó el amor. Al parecer, nadie sabe qué es el amor, pero ya todos sabemos que mata, y va dejando un charco de sangre tan gigantesco que nos pringa a todos; hachas, cuchillos, alacranes…
Ni siquiera Rosa Chacel sabe exactamente qué es el amor que crea dulces hogares en los que morir desangrado, pero sabe contar cómo actúa y que hay que hacer, finalmente, si se tiene la desgracia de haberle abierto la puerta de la casa a tan ácido amigo. Léase…
¿Puede darse algo más horrible que el amor?… porque tranquilamente soberano se posesiona y nadie rechista, nadie teme que en su reino, en sus murallas algo tiemble descontento y, de pronto, el asalto, la invasión, el huracán de fuego y ¿qué pasa, quien ataca, quién arrasa?… él mismo, el soberano se vuelve, como el alacrán… Claro que no como el alacrán porque el alacrán sucumbe y el amor, que de sí mismo levanta el dardo, no pone fin al amor, al contrario, deja correr el cauce hacia el remanso…
Nada, nada puede enturbiar la corriente perfecta del amor, así pues… sólo queda temer, huir, odiar el amor. También un poeta… yo también tengo uno para mi uso personal, uno que dijo al amor: Yo te destruiré… (1)
No sabemos a qué poeta se refiere Chacel, nos alegra de todas formas que alguien se sienta con fuerza suficiente como para destruir lo horrible.
(1) Chacel, Rosa. Ciencias Naturales. Ed. Plaza Janés. Barcelona, 1994. Pg 166,167.
Cuando una sociedade se corrompe, o primeiro que se gangrena é a linguaxe. A crítica da sociedade, en consecuencia, comenza coa gramática e co retabelecimento dos significados.
Octavio Paz
Al enfrentarnos con el tema Materiales Lingüísticos Informatizados vimos que teníamos que tratar primero con un tema mucho más general, como es el de Los Recursos Lingüísticos. Un tema más general y, por lo tanto, más amplio. Y, dejando a un lado el artículo, comenzamos interrogando acerca de la palabra recurso, ya que la palabra lingüísticos, aparentemente, era más complicada.
Así surgió la primera pregunta: ¿qué es un recurso? Y entre las múltiples respuestas elegimos aquella que nos conducía a otros valores de la palabra distantes del tema que nos ocupa. El Diccionario de la Universidad de Oviedo nos proporcionó unos sinónimos que demostraron que cada palabra es un pequeño iceberg que arrastra o sostiene un pequeño infinito. De manera que tenemos como sinónimos de recurso las palabras, apelación, auxilio, demanda, dinero o escrito.
Posiblemente haya más, pero será difícil que una definición nos aporte más conocimiento acerca de la palabra recurso que esos sinónimos que nos indican que los recursos lingüísticos son todo aquello de lo que nos servimos para comunicar algo, y ponen en evidencia nuestra humana situación de necesitados.
Con la palabra corpus hicimos una pregunta similar y para ello utilizamos un Diccionario, no de sinónimos sino de Latín, y el resultado fue que aprendimos que la palabra latina Corpus, -oris, significa cuerpo o forma, elemento material y sustancia, el meollo y lo esencial, cadáver, espectro y fantasma, conjunto coherente y todo… Corpora Homeri, exempli gratia, hace referencia al conjunto de las obras de Homero, o Corpus Iuri, se refiere al conjunto del derecho, al código. El diccionario fue el Nuevo Diccionario etimológico Latín-Español del profesor de la Universidad de Deusto Santiago Segura.
Muy cercana a estas palabras encontramos, por razones diversas, dificultad para saber ¿qué es una gramática?. Y fuimos a buscar ayuda en la obra de Chomsky, según el cual, y en su escrito Lenguaje y los problemas del conocimiento… aprendimos que:
Una gramática es una teoría de una lengua particular que describe cómo ésta asigna representaciones mentales específicas a cada una de las expresiones lingüísticas determinando su forma y contenido.
Existe también una teoría de la gramática que pueda llamarse universal y que, siempre según Chomsky, sería una…
Teoría de los principios fijos e invariables que constituyen la facultad del lenguaje humana y de los parámetros de valoración asociada a ellos. Podremos entonces deducir las lenguas particulares a partir de los valores que hayan sido asignados a los parámetros.
No cabe duda que todos estos temas son útiles en el campo de la educación, allí donde hay que renovar los conocimientos y respecto a la manera de conseguir un alumnado atento Chomsky nos ofrece lo que podíamos considerar como un consejo para aquellos que en un futuro quieran dedicarse a la enseñanza cuando dice:
Es una idea tradicional que merece más atención de la que recibe, la de que enseñar no debe compararse con llenar una botella de agua, sino más bien con la de ayudar a crecer una flor a su manera. Como sabe todo buen maestro, los métodos de instrucción y la cantidad que se abarque importan poco en comparación con lo que se logra al estimular la curiosidad natural de los alumnos y al despertar su interés por explorar por su cuenta.
Una de las cosas más interesantes que plantea Chomsky son los denominados problemas de Platón, de Descartes y de Orwell, estos autores se preguntaron en sus obras sobre hechos tan sencillos de plantear y tan imposibles de solucionar como es que somos capaces de saber mucho acerca de las cosas con poquísimos datos, la elaboración del pensamiento a partir de tan pocos términos resulta milagrosa.
Descartes se preguntaba por la creatividad, ¿cómo somos capaces de construcciones nuevas, dónde se sitúa esa capacidad creativa de la inteligencia humana?
Pero el problema más desconcertante se plantea con el nombre de El problema de Orwell, ¿Cómo podemos no ver lo evidente? ¿Por qué no hacemos caso de los datos hasta que la situación ya no tiene solución? Al parecer se trata de lo que la psicología ha llamado El punto ciego, una característica del ser humano para no ver lo que tiene delante, a menos que otro se lo haga evidente.
La obra de Susana Pajares nos acerca a conceptos nada fáciles como son el de no-ficción o hipertexto o hiperficción, y nos consuela de nuestra habitual confusión al explicarnos cómo se trata de un fenómeno normal entre los que utilizan los recursos informáticos, así nos dice que:
Sentirse desorientado es una experiencia habitual para los lectores de hipertexto. Mientras que los creadores de hipertextos de no-ficción intentan mantener a sus lectores orientados y conscientes de los caminos que están siguiendo, los escritores de hiperficción parecen considerar la desorientación como un valor creativo… Ninguna de las hiperficciones que conozco hace un esfuerzo notable por orientar al lector, sino que prefieren sugerir un espacio general e indefinido. No es que todas las hiperficciones traten sistemáticamente de que sus lectores se pierdan y no entiendan nada. Si los enlaces están bien hechos el lector debería encontrar una recompensa, un sentido, (incluso si es sorprendente), en el siguiente espacio de texto. Hipertexto significa explorar lo desconocido. Para el lector es menos importante saber dónde está que porqué ha llegado hasta allí.
Lo hace en la revista virtual espéculo.
A lo largo del trabajo hemos ido encontrando palabras para las que no hay aún cabida en los diccionarios, como es la palabra Wikificar, es una palabra que pertenece al mundo de la enciclopedia virtual Wikipedia, y, utilizando con más necesidad que nunca la palabra caution, hemos dado en hacer una definición, así wikificar podría ser:
Un verbo nuevo, un neologismo creado para denominar las normas necesarias para unificar la forma de redactar un artículo en las paginas de la enciclopedia virtual Wikipedia, enciclopedia que había ido surgiendo de la mano de muchos escritores diferentes, con estructuras mentales diferentes. Wikificar significa, pues, adaptarse a unas normas de redacción creadas después de que muchos de los artículos de la enciclopedia fueran creados.
Finalmente nos hemos permitido el lujo de inventar una palabra, o una forma nueva de una vieja palabra, mejor dicho; así al orden alfabético le hemos añadido de nuestra cosecha el orden abecedárico, que no está aún bien definido, pero sabemos que trata de dotar a las palabras verdaderas de un poder mágico aún sin concretar.
El gran descubrimiento, sin duda alguna, fue El corpus kirikiño. Otro corpus organizado de manera espontánea es el llamado Corpus Bonaparte. El príncipe Luís Luciano Napoleón Bonaparte (1778-1846) hizo un magnífico trabajo en favor del euskera, reuniendo documentos orales y escritos.
El Corpus recoge escritos en los distintos dialectos a los que se tenía acceso; es un lugar común que en euskera hay un dialecto en cada casa. Podemos encontrar textos religiosos y populares. Es un trabajo que trata de estudiar la lengua vasca diacrónicamente.
El corpus alemán, o más bien, los korpora alemanes, no han dejado de sorprendernos, casi tanto como la propia lengua; son varios los corpus que hemos podido encontrar, pertenecientes a distintas universidades.
El modo de trabajo es exhaustivo, como el propio idioma, no en vano se dice que la lengua alemana es la que más términos filosóficos conoce.
El hecho de que todos esos corpora estén ahora informatizados, el hecho de que el lector o escritor o estudiante… pueda llegar a ellos con una rapidez muy superior a la de su propio pensamiento… ha cambiado el mundo, sobre todo el pequeño mundo de cada ser humano.
La memoria del mamífero-hiperlector sigue siendo animal, pero ahora es infinita, sin que por ello vaya a quedar globalizada; cada lector crea un infinito número de combinaciones, variaciones y permutaciones de esos trillones de páginas que nadie ha visto realmente porque no están en ninguna parte.
Si sigue lloviendo, si siguen en marcha los saltos de agua, si sigue funcionando la corriente eléctrica… seguiremos intentando comunicarnos mejor.
270.- Que da cuenta de un boceto para una hipotética dedicatoria. Domingo, 1 de Enero de 2006
Enero 30, 2007
Este es un trabajo o beloga o memoria al que le faltan muchas cosas, entre ellas una dedicatoria; para enmendar esa falta, y aunque tal vez no sea este ni el momento ni el lugar más adecuado para colocarla, voy a dedicar este trabajo a Rosa Chacel; que es, sin duda, el escritor más brillante de la Literatura Universal. En su libro Ciencias naturales, publicado por Plaza y Janés en Barcelona en el año 1994, en las páginas setenta y tres y setenta y cuatro, si se quiere se puede leer:
El oído, independientemente del propio abismo, comienza a atender, empieza a interesarse, aunque no se trata de ningún drama. Lo que aquellos dos hombres hablaban, o más bien decían, era solamente tchata… Uno decía tchata y el otro repetía tchata… así durante un buen rato. La guasa, la sorna, el movimiento maligno que le hace a uno, a uno cualquiera, mirar lo cómico en el prójimo, consolándose de sus males por encontrar más lamentables los del otro… Los miré como cosa de risa y vi que eran dos tipos muy civilizados… Observé que se miraban cara a cara, muy próximos, mirándose a la boca… Hasta que de pronto, uno dijo: No, tienen que ser más netas las palatales… Desapareció lo cómico y los dos personajes me resultaron tan fraternos como si hubiera encontrado a dos chicos de mi escuela…
Eran filólogos que andaban cazando los giros apenas perceptibles de las formas dialectales que los indígenas balbuceaban. Mucho tenían que afinar su instrumento acústico para sacar algo, y algo sistematizable, pero el deseo de desentrañar, el prurito de la investigación tiene una intimidad afrodítica que ata al buscador y le esclaviza, grata esclavitud, mientras le queda aliento…
… sobrevivían algunos indiecitos, conservando sus… incluso leyendas, plegarias, conjuros… todo ello musitado en inextricables fonemas que mis amigos escogían con cuidado y guardaban como larvas delicadas, para estudiar sus miembros y su desarrollo.
Para Chacel hay dos tipos de escritores, el escritor hembra y el escritor macho. Una clasificación que demuestra, una vez más, que el movimiento llamado machismo no es más que un gesto o postura o movimiento femenino.
266.- De cómo ve Armendáriz los cuentos que de Obaba cuenta Atxaga. Miércoles, 14 de Diciembre de 2005
Enero 30, 2007
Bernardo Atxaga es un hombre que siempre se ha arrepentido de haber utilizado un seudónimo para vivir, de hecho, cuando vive se llama Joseba Irazu; pero, al menos desde aquí, no parece exagerado que un gigante llegue a tener dos nombres.
Bernardo nació en 1976 con la publicación de su primera obra, Ziutateak, poco después fue oficialmente reconocido al recibir el Premio de la crítica por el libro de poemas Etiopia. Cuenta, o nos ha hecho contar, con una producción inmensa, en la que podemos encontrar desde guiones radiofónicos hasta cuentos para los niños.
Ha sido ampliamente traducido a otros idiomas. Profesor incomparable, su obra más emblemática es sin duda Obabakoak, convertida ya en un mito desde la aparición de la película de Montxo Armendáriz de título Obaba.
Fue grabada en un extraordinario pueblo de Navarra, feliz desde entonces de contar a sus visitantes que la escuela no era más que cartón piedra. Las hijas de Atxaga no pudieron ser actrices en la película porque el frío que hace la nieve hizo de las suyas y tuvieron que quedarse en casa, admirando desde la ventana a su padre, considerado como el autor más representativo de la literatura vasca.
Son cada día más fuertes los rumores acerca de su posible presencia en la lista de futuros candidatos a los premios Nobel. Con el premio o sin él, Bernardo Atxaga, al que le gustaría llamarse José, es ya un clásico.
Pero no nos engañamos, lo importante no es que Atxaga reciba o no el Premio Nobel de Literatura, lo importante hubiera sido que Alfredo Nobel hubiera recibido el Premio Atxaga de la Paz.
265.- Nota que vale tanto para una definición como para un debate. Miércoles, 7 de Diciembre de 2005
Enero 29, 2007
Si, al tratar de contar algo sobre este desván desvencijado o Ab Out Us, nos damos cuenta de que no sabemos cómo hacerlo, y volvemos a nuestro libro y, por azar, encontramos allí algo que nos gusta, que encaja con la novela que estamos escribiendo que, justamente, se llama Ab Out Us, entonces lo guardamos como un tesoro, como si fuera, e.g., un recurso lingüístico.
Y al hacerlo hacemos una nota para aquel debate que pregunta si
la Literatura puede o no puede considerarse como un recurso de la lengua. El tesoro es el siguiente:
… Pero no te creas que me permito el lujo de no revolver, es que no hay más. No encajo en ningún lugar. Mis papeles, no te alarmes, son sumamente irregulares: en unos sitios no me aceptan por lo que he sido, en otros por haber dejado de serlo. Y te confieso que no me extraña, porque a mí, conmigo mismo, me pasa lo mismo… No es retruécano, es que no me tolero dejar de ser lo que soy: he incurrido en ello más de una vez. Pero no, no te creas que soy de esos que no saben quién, digamos quiénes, porque son muchos, son. Yo soy tanto lo que, o quien, soy que, imagínate uno que quiere suicidarse y sólo con querer, estalla, deja de ser…Claro que, si queda para contarlo, es que sólo dejó de estar donde estaba: eso en vez de suicidio es fuga. Cosa que me tienta…
Chacel, Rosa . Ciencias Naturales. Ed. Plaza Janés. Barcelona, 1994. Pg. 187.