313.- Las buenas maneras
Febrero 6, 2007
En la exótica, remota y salvaje Terra Ingla, no hace mucho que un anglo de piel rosa y de nombre P.O’B. se animó a decir que Galicia era a leaden sea and a weeping sky, sin acordarse de mirar primero al cielo sobre su cabeza y sobre el vado del buey.
También se animó a decir que Galicia es un lugar where people huddle in unsociable family groups; lo que no dudó en calificar como these horrors; mientras se refería a la lengua gallega como somewhat archaic variety of Portuguese, un idioma que hablan los gallegos a los que califica como a race with reputation of being hardy, honest, industious, stupid, and unpolished. Más tarde anadió sin reparos que gallego has a certain currency as a term of reproach meaning boor.
Un poco más tarde nos habló de a Roman tower on the howling eminence at the end of the peninsula, an erection called the Torre de Hercules by the inhabitants, y nos aclaró que these are the descendants of the native Iberians.
Sospechamos que P.O’B. no tiene muchos amigos en Galicia, nosotros sí que tenemos muchos amigos allí y muchos amigos aquí, gentes como Rosalía, de buenas maneras, tan diferentes de las de estos exóticos, remotos y salvajes pieles rosas a los que tanto les gusta escribir de lo que no saben.
Además de un valeroso puerco espín que se denomina a sí mismo mimoso y es de un intenso color azul(1), han llegado al desván aquellos que suelen venir de lejos diciendo cosas, y esta vez hablan de que está casi confirmado que una de las razones por las que los alumnos de Filología Inglesa no estudian nunca Lenguas Clásicas es que, de esta manera, e.g., cuando en clase de retórica citan la famosa frase de Coleridge:
Figures and metaphors… converted into mere artifices of connection and ornament, constitute the characteristic falsity in the poetic style of the moderns…(2) no se dan cuenta de que están hablando en latín.
1)Debe de estar hecho de aquel material con el que Rosalía de Castro fabricó las botas del caballero.
(2)Citado por Wolfgang Kayser, en su obra Interpretación y análisis de la obra literaria (1954). Ed. Gredos. Madrid, 1981.
Cuando una sociedade se corrompe, o primeiro que se gangrena é a linguaxe. A crítica da sociedade, en consecuencia, comenza coa gramática e co retabelecimento dos significados.
Octavio Paz
Al enfrentarnos con el tema Materiales Lingüísticos Informatizados vimos que teníamos que tratar primero con un tema mucho más general, como es el de Los Recursos Lingüísticos. Un tema más general y, por lo tanto, más amplio. Y, dejando a un lado el artículo, comenzamos interrogando acerca de la palabra recurso, ya que la palabra lingüísticos, aparentemente, era más complicada.
Así surgió la primera pregunta: ¿qué es un recurso? Y entre las múltiples respuestas elegimos aquella que nos conducía a otros valores de la palabra distantes del tema que nos ocupa. El Diccionario de la Universidad de Oviedo nos proporcionó unos sinónimos que demostraron que cada palabra es un pequeño iceberg que arrastra o sostiene un pequeño infinito. De manera que tenemos como sinónimos de recurso las palabras, apelación, auxilio, demanda, dinero o escrito.
Posiblemente haya más, pero será difícil que una definición nos aporte más conocimiento acerca de la palabra recurso que esos sinónimos que nos indican que los recursos lingüísticos son todo aquello de lo que nos servimos para comunicar algo, y ponen en evidencia nuestra humana situación de necesitados.
Con la palabra corpus hicimos una pregunta similar y para ello utilizamos un Diccionario, no de sinónimos sino de Latín, y el resultado fue que aprendimos que la palabra latina Corpus, -oris, significa cuerpo o forma, elemento material y sustancia, el meollo y lo esencial, cadáver, espectro y fantasma, conjunto coherente y todo… Corpora Homeri, exempli gratia, hace referencia al conjunto de las obras de Homero, o Corpus Iuri, se refiere al conjunto del derecho, al código. El diccionario fue el Nuevo Diccionario etimológico Latín-Español del profesor de la Universidad de Deusto Santiago Segura.
Muy cercana a estas palabras encontramos, por razones diversas, dificultad para saber ¿qué es una gramática?. Y fuimos a buscar ayuda en la obra de Chomsky, según el cual, y en su escrito Lenguaje y los problemas del conocimiento… aprendimos que:
Una gramática es una teoría de una lengua particular que describe cómo ésta asigna representaciones mentales específicas a cada una de las expresiones lingüísticas determinando su forma y contenido.
Existe también una teoría de la gramática que pueda llamarse universal y que, siempre según Chomsky, sería una…
Teoría de los principios fijos e invariables que constituyen la facultad del lenguaje humana y de los parámetros de valoración asociada a ellos. Podremos entonces deducir las lenguas particulares a partir de los valores que hayan sido asignados a los parámetros.
No cabe duda que todos estos temas son útiles en el campo de la educación, allí donde hay que renovar los conocimientos y respecto a la manera de conseguir un alumnado atento Chomsky nos ofrece lo que podíamos considerar como un consejo para aquellos que en un futuro quieran dedicarse a la enseñanza cuando dice:
Es una idea tradicional que merece más atención de la que recibe, la de que enseñar no debe compararse con llenar una botella de agua, sino más bien con la de ayudar a crecer una flor a su manera. Como sabe todo buen maestro, los métodos de instrucción y la cantidad que se abarque importan poco en comparación con lo que se logra al estimular la curiosidad natural de los alumnos y al despertar su interés por explorar por su cuenta.
Una de las cosas más interesantes que plantea Chomsky son los denominados problemas de Platón, de Descartes y de Orwell, estos autores se preguntaron en sus obras sobre hechos tan sencillos de plantear y tan imposibles de solucionar como es que somos capaces de saber mucho acerca de las cosas con poquísimos datos, la elaboración del pensamiento a partir de tan pocos términos resulta milagrosa.
Descartes se preguntaba por la creatividad, ¿cómo somos capaces de construcciones nuevas, dónde se sitúa esa capacidad creativa de la inteligencia humana?
Pero el problema más desconcertante se plantea con el nombre de El problema de Orwell, ¿Cómo podemos no ver lo evidente? ¿Por qué no hacemos caso de los datos hasta que la situación ya no tiene solución? Al parecer se trata de lo que la psicología ha llamado El punto ciego, una característica del ser humano para no ver lo que tiene delante, a menos que otro se lo haga evidente.
La obra de Susana Pajares nos acerca a conceptos nada fáciles como son el de no-ficción o hipertexto o hiperficción, y nos consuela de nuestra habitual confusión al explicarnos cómo se trata de un fenómeno normal entre los que utilizan los recursos informáticos, así nos dice que:
Sentirse desorientado es una experiencia habitual para los lectores de hipertexto. Mientras que los creadores de hipertextos de no-ficción intentan mantener a sus lectores orientados y conscientes de los caminos que están siguiendo, los escritores de hiperficción parecen considerar la desorientación como un valor creativo… Ninguna de las hiperficciones que conozco hace un esfuerzo notable por orientar al lector, sino que prefieren sugerir un espacio general e indefinido. No es que todas las hiperficciones traten sistemáticamente de que sus lectores se pierdan y no entiendan nada. Si los enlaces están bien hechos el lector debería encontrar una recompensa, un sentido, (incluso si es sorprendente), en el siguiente espacio de texto. Hipertexto significa explorar lo desconocido. Para el lector es menos importante saber dónde está que porqué ha llegado hasta allí.
Lo hace en la revista virtual espéculo.
A lo largo del trabajo hemos ido encontrando palabras para las que no hay aún cabida en los diccionarios, como es la palabra Wikificar, es una palabra que pertenece al mundo de la enciclopedia virtual Wikipedia, y, utilizando con más necesidad que nunca la palabra caution, hemos dado en hacer una definición, así wikificar podría ser:
Un verbo nuevo, un neologismo creado para denominar las normas necesarias para unificar la forma de redactar un artículo en las paginas de la enciclopedia virtual Wikipedia, enciclopedia que había ido surgiendo de la mano de muchos escritores diferentes, con estructuras mentales diferentes. Wikificar significa, pues, adaptarse a unas normas de redacción creadas después de que muchos de los artículos de la enciclopedia fueran creados.
Finalmente nos hemos permitido el lujo de inventar una palabra, o una forma nueva de una vieja palabra, mejor dicho; así al orden alfabético le hemos añadido de nuestra cosecha el orden abecedárico, que no está aún bien definido, pero sabemos que trata de dotar a las palabras verdaderas de un poder mágico aún sin concretar.
El gran descubrimiento, sin duda alguna, fue El corpus kirikiño. Otro corpus organizado de manera espontánea es el llamado Corpus Bonaparte. El príncipe Luís Luciano Napoleón Bonaparte (1778-1846) hizo un magnífico trabajo en favor del euskera, reuniendo documentos orales y escritos.
El Corpus recoge escritos en los distintos dialectos a los que se tenía acceso; es un lugar común que en euskera hay un dialecto en cada casa. Podemos encontrar textos religiosos y populares. Es un trabajo que trata de estudiar la lengua vasca diacrónicamente.
El corpus alemán, o más bien, los korpora alemanes, no han dejado de sorprendernos, casi tanto como la propia lengua; son varios los corpus que hemos podido encontrar, pertenecientes a distintas universidades.
El modo de trabajo es exhaustivo, como el propio idioma, no en vano se dice que la lengua alemana es la que más términos filosóficos conoce.
El hecho de que todos esos corpora estén ahora informatizados, el hecho de que el lector o escritor o estudiante… pueda llegar a ellos con una rapidez muy superior a la de su propio pensamiento… ha cambiado el mundo, sobre todo el pequeño mundo de cada ser humano.
La memoria del mamífero-hiperlector sigue siendo animal, pero ahora es infinita, sin que por ello vaya a quedar globalizada; cada lector crea un infinito número de combinaciones, variaciones y permutaciones de esos trillones de páginas que nadie ha visto realmente porque no están en ninguna parte.
Si sigue lloviendo, si siguen en marcha los saltos de agua, si sigue funcionando la corriente eléctrica… seguiremos intentando comunicarnos mejor.
267.- La justicia divina. Lunes, 19 de Diciembre de 2005
Enero 30, 2007
Es sabido que no sabemos contar chistes, no sólo porque no tenemos gracia sino porque tampoco tenemos memoria.
Cuentan que cuando alguien con nuestras mismas cualidades sabía un chiste iba donde nuestra madre y se lo contaba, porque ella tenía memoria y gracia, después lo contaba en el grupo. Pero nuestra madre murió el año pasado, así que no podemos ir a decirle: ¡Amatxu! begira zér ona! (1)
Tal vez haya por aquí alguien que tenga ganas de contar chistes, tal vez tenga también gracia, y por si no tiene memoria le vamos a dejar aquí uno escrito.
Oímos el chiste en euskera, pero como no sabemos escribir bien en esa lengua y nuestros lectores no saben ni una palabra, lo vamos a traducir al español (del eusk. ezpain), eso sí que sabemos hacer.
Y es la cosa que había no muy lejos de aquí una mujer muy enfadada con Dios. Porque era injusto el reparto de tareas: Trabajarás con sudor a unos y te partirás con dolor a otras. Así que subió al cielo a protestar. Viendo Dios que la mujer tenía razón, le dijo:
No te preocupes, voy a arreglarlo, y cuando una mujer esté de parto, el dolor lo sufrirá el padre de la criatura.
Así que bajó nuestra amiga de nuevo a su pueblo, y pasó el tiempo. Juntábanse todas las tardes en el casino del lugar, un sacerdote, un médico y un boticario. Y sucedió que una tarde mientras jugaban a los naipes el boticario empezó a sentir unos dolores de vientre terribles, y nació el hijo del molinero, días después fue el segundo amigo julepero el que sufrió el terrible dolor, y nació el hijo del carnicero, y días más tarde el tercer amigo…
El caos fue terrible, como pueden ustedes suponer, de manera que la mujer subió de nuevo al cielo a pedirle a Dios que dejara las cosas como antes.
Cuentan que al niño que nació mientras el sacerdote gritaba, a pesar de ser un varoncito muy bien dotado, le pusieron de nombre Rosalía, por la de Castro.
(1) ¡Mamá, mira que bueno!
Resumen:
Hay sentimientos que son mucho más fáciles de compartir que de explicar.
Texto:
Se cumplen mañana cuarenta años desde que comenzó a celebrarse el Día de las Letras Gallegas.
En esos cuarenta años hay dos que brillan con luz propia, el primero, en el año 1963, dedicado a Rosalía de Castro y el segundo es el del año 1987, dedicado a Francisca Herrera.
El seis de julio de 1872 nació en Azcoitia Bizenta Mogel
Habiendo nacido diez años más tarde, es casi seguro que Bizenta conocía la obra de Rosalía. Lo que es seguro es que a nosotros nos gusta poner esos dos nombres juntos, para ver si a la sombra de Rosalía nadie se olvida de Bizenta.
Le hemos preguntado a Google si conocía un Día de las Letras Vascas, y nos ha dicho que no, que no le suena. Y puestos a preguntar, nos hemos preguntado a nosotros mismos si no estaría bien elegir el seis de julio de cualquier año para celebrar el primero de esos Días de las Letras Vascas que vendrán, que es seguro que vendrán. Y nos hemos contestado, para que no quedara la frase sin terminar. Y nos hemos dicho que, de acuerdo, que el seis de julio se celebrará el primer Día de las Letras Vascas, y que ese año estará dedicado a Bizenta Mogel, y que ese día en todos los pueblos se plantará un olivo, y que se repartirán entre todos los asistentes un ramito de olivas verdes y un ejemplar de las Follas Novas de Rosalía de Castro, los Ipuin Onak de Bizenta Mogel, siguen sin aparecer por las librerías.
¡Aturúxale agora!
214.- Kallaikoi, 2005-04-12 18:58:55
Enero 19, 2007
Resumen:
Que trata de recordar que Antonio Machado decía que… el ayer no está escrito, y que no sabemos si Machado llamaba “el ayer” a lo que nosotros llamamos “historia”.
Texto: Romero Pose, en la página 25 de un interesante libro llamado Galicia no tempo, publicado en 1991 por la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia nos dice que:
Las referencias griegas y latinas sobre los antiguos kallaikoi o callaeci son insuficientes para arrancar de la penumbra la nebulosa y lejana realidad histórica, social y cultural del Noroeste Hispánico, que, al filo de la romanización, recibiría el corónimo de la Gallaecia.
Y para justificar que no hay nada que pueda ser considerado en serio “la nebulosa y lejana realidad histórica”, con lo que no puede haber quien le arranque nada, ya que lo que no existe no puede estar ni a la luz ni en la penumbra; para justificar que, a pesar de todo esto, nos empeñamos en escribir historias, nos cuenta que Antonio Machado dijo que Ni está el mañana, ni el ayer, escrito.
Lo que, más o menos, puede querer decir que el mañana lo vamos a escribir con la vida, o con la piel, según la suerte de cada uno, pero que el ayer lo escribimos con la imaginación. Nosotros decimos: Las cosas, más o menos, pasaron así y así y así, pero mañana vendrán otros que, con los mismos oscuros, indescifrables y nebulosos datos, dirán: No señores, las cosas fueron justo de esta otra manera. Al fin y al cabo, de algo tienen que vivir las editoriales.
El párrafo de Romero Pose es pequeño, pero está lleno de maravillosas ideas, por ejemplo esa que nombra “el filo de la romanización”, como si ésta hubiera sido un objeto cortante del tipo de un cuchillo, por ejemplo. Está bien imaginar límites o filos para la romanización; tal vez, si conseguimos llegar a verlos, encontremos en ellos alguna solución al grave problema que hoy tenemos en la realidad histórica, social y cultural de todos los rincones hispánicos; un problema que, tal vez, se llame angilicanización, o que, tal vez, no se llame así.
Si has terminado los deberes, puedes buscarle otro nombre, el problema ya lo conoces. Pero lo que realmente nos ha gustado en el párrafo de Romero es el hecho de encontrar palabras como kallaikoi, callacei, gallaecia o… corónimo.
El número de palabras que terminan con las sílabas “nimo” es mucho más grande de lo que pensábamos. Podríamos decir que vamos a hacer una lista organizada de todas ellas, pero no lo haremos porque ya no nos lo creemos. Es oficial que no sabemos organizar alfabéticamente las listas. Lo que nos recuerda que tal vez Maria Moliner, la mujer que escribió un diccionario, sepa lo que es un corónimo.
Pero, ¿quién sabrá lo que es kallaikoi?
Resumen:
Que trata de como Merlín convirtió a la Torre en el Mar de Babel, a pesar de haberle advertido de que nos da mucho miedo el agua.
Texto:
Y llegando las vacaciones decidimos no preocuparnos durante unos dias de los idiomas, ¡A la playa! fue el grito iluso, ¡Y nada más que Literatura vasca! Y serios como somos, cogimos el cubo y la pala y La feria de los discretos. Una novela de Pío Baroja, que publicó la Editorial Planeta, en Barcelona, en Julio de 1954.
Así fue como, vía Llanes, llegamos con Quintín a Córdoba, y nada más llegar oimos:
¡Quintín!, exclamó el viejo, hablando a gritos… ¡Chiquillo cómo has crecido!… ¿Y qué tal esos ingleses? Mala gente, ¿verdad? ¡A mí me han jugado cada mala pasada!
De manera que, muy contrariados, dejamos Córdoba y a Don Pío y a Quintín, y salimos a pasear por la playa, antes de que la noche llegara del todo a Llanes. Deprimidos como estábamos por no podernos deshacer de la ingaleidad ni por un momento, caminábamos mirando al suelo, y, ¡mala suerte! en el suelo habían grabado un poema. Palabra a palabra, el texto de metal incrustado en asfalto recorría el pueblo, y, ¡claro!, preguntamos: ¡Oiga! ¿Qué son todas estas letras? Y eran las letras de un hombre que quería escribir en Bable.
Agotados, abatidos y resignados tiramos el cubo y la pala, y nos llegamos hasta la librería más cercana, ¡Oiga! ¿Que saben ustedes del Bable? Y, normal, nos contaron mil cosas, y nos vendieron mil y un libros. Aún no sabemos de dónde vamos a sacar el tiempo, pero nos hemos de acercar al Bable, la lengua asturiana. (Aunque sólo sea por saludar a Chelo, que nos estará escuchando)
Uno de los libros que nos recomendó el librero de Llanes lleva el tiluto de Juicios sobre la lengua asturiana. Está escrito por Ramón de Andrés, profesor de Filología Asturiana de la Universidad de Oviedo y miembro de la Academia de la Lengua Asturiana, y está publicado por la editorial Ambitu, en el año 2002, en Asturias.
Y, aprendiendo si el Bable es lengua o dialecto, si hay uno o muchos bables, si es normalizable, si tiene que ver con el nacionalismo o no, o si es necesaria la cooficialidad del Bable con la del español… seguimos Camino hacia Santiago, por ver si el Santo nos aclaraba las ideas, ya que lo de las lenguas es imposible. El Santo no nos hizo mucho caso y no pudiendo ir a la playa, ya que no paraba de llover, fuimos a conocer la famosa libreria de Santiago, Follas Novas. Tres pisos llenos de libros de los que salimos tan cargados como mareados, y con los bolsillos tan vacios que tuvimos que hacer a pié y a la viceversa el Camino Compostelano de vuelta.
A ratos, parábamosnos a leer un rato a Castelao, y en las Memorias de un esquelete alguien nos dijo:
Vostede facer mal falar con oitocentistas…
¡Era un inglés que falaba galego! nos aclaró Castelao, quien, aunque quiere ser amigo del inglés, afirma que:
Acabo de descubrir un gran defecto no inglés. O descubrimento custoume una fonda pena. Parece mentira que… teña un humor tan pouco nobre!
Como se va viendo, hubiéramos hecho mejor en no salir a tomar el sol, si lo nuestro son las bibliotecas, pues nada, a oscuritas, ¡a ver si lo recordamos la próxima vez!
Pero no estamos del todo tristes, algo hemos aprendido, cosas como que nuestro amigo George Steiner fue premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en el año 2001, y que, en su discurso en el Teatro Campoamor de Oviedo, nos dijo, a los que tratamos de estudiar una lengua que se va ahogando sin remedio en un Mar de Babel, quizá para animarnos a seguir en ello:
Cuando muere un idioma, muere con él un enfoque total, un enfoque como ningún otro, de la vida, de la realidad, de la conciencia. Cuando un idioma es arrasado o reducido a la inutilidad por el idioma del planeta, tiene lugar una disminución irreparable en el tejido de la creatividad humana, en las maneras de sentir el verbo esperar. No hay ninguna lengua pequeña. [...] De modo más drástico que la actual destrucción de la flora y la fauna, la eliminación de las lenguas humanas [...] amenaza con con vulgarizar, con estandarizar los recursos internos y sociales de la raza humana.
Resumen:
Que trata de explicar el hecho de que las planchas de bronce que son capaces de contener la grabación de una armonía tienen siempre forma de campana.
Texto:
Al leer el poema de Rosalía de Castro, (1837-1885) que dice:
Devolvedle a la flor su perfume
después de marchita;
de las ondas que besan la playa
y que una tras otra besándola expiran
recoged los rumores, las quejas,
y en planchas de bronce grabad su armonía…
nos hemos preguntado si también lo conocía Virginia Wolf (1882-1941) cuando, en 1931, describió sus Olas, y si pensaba en Rosalía cuando dijo:
“¿Qué será del alma del poeta cuando se inserte en el cuerpo de una mujer?”
Conociendo la vetusta(1) admiración de los escritores de lengua inglesa por la poesía en lengua y alma gallega, no nos sorprenderá cuando nos cuenten que en la biblioteca de Virginia se encontraban las obras completas de Rosalía. Al fin, ¿qué otra cosa hizo Virginia sino obedecer a Rosalía cuando dijo:
Morte negra, morte negra
cura de dores e engaños,
¿por qué non mátalas mozas
antes que as maten os anos?
(Los dos poemas de Rosalía que hemos citado se encuentran en las páginas 158 y 159, respectivamente, de la obra que Marina Mayoral publicó en 1974, en Madrid, en la editorial Gredos, y en la colección dirigida por Dámaso Alonso y llamada “Biblioteca Románica Hispánica”, con el título: La poesía de Rosalía de Castro)
(1) La R.A.E. nos dice de vetusta: Vetusto, a. (Del lat. vetustus). 1. adj. Extremadamente viejo, anticuado.
208.- El señor José Rodríguez, 2005-03-19 21:26:47
Enero 18, 2007
Resumen:
No nos ha sorprendido nada saber que a Federico García Lorca le gustaba la poesía gallega
Texto:
Como en cualquier otra ocupación, ir diariamente a clase supone ciertas pequeñas torturas, entre las más sutiles está la de que, en todo momento, hay alguien que nos recuerda que no sabemos nada. Y una de las innumerables cosas que no sabemos es si el señor José Rodríguez es o no es un hombre valiente. Para nosotros es totalmente imposible decidir si la cosa es simplemente que Rodríguez es una persona joven, y, por lo tanto, hace cosas porque no puede recordar el miedo.
Hay quien dice por ahí que “el miedo es libre”. Nosotros no sabemos nada de libertad, pero de miedo sabemos un rato, y no, fijo que no es libre.
Han sido necesarios treinta años para que alguien se atreva a llevar la escultura al trastero de la capital y, digan lo que digan del señor José Rodríguez, hay alguien que asume que ha dado una orden, que dijo: ¡Que la bajen!, y que la bajaron, y que, cuando más tarde le preguntaron: Y, ¿por qué la han bajado?, no dijo: Yo no he sido, sino que dijo: Era hora de bajarla.
Y los que más miedo tienen son los que más protestan, porque creen que aún puede resucitar, como si fueran un cuento la guerra, la muerte y el miedo. Dicen que donde estaba la escultura van a plantar un olivo, al parecer lo van a traer desde Galicia; de manera que siendo el olivo verde, que te quiero verde, y también gallego, como era el jinete, cada cual recuerde a quien más le plazca.
196.- Un olivo para no olvidarte, 2005-02-21 20:53:36
Enero 15, 2007
Resumen: Que trata de una película que no te puedes perder
Texto:
No podemos afirmar que sea toda, pero sí que hay mucha gente que asegura que lo mejor que puedes hacer es ir… de Galicia al cielo, y debe ser porque ese camino está ya muy trillado que la diosa Ops lo ha utilizado para llegar hasta aquí, no queriendo aparecer sin pasar antes por Galicia.
Y no nos ha extrañado nada, primero, porque una diosa tan antigua (cuando un dios es muy antiguo se dice que es muy oscuro) debe de tener mucho tiempo para viajar, y, segundo, porque nosotros hubiéramos hecho lo mismo de habernos llamado Ops.
Y nos han contado que Ops estuvo casada con Saturno, pero que lo dejó porque Saturno se comía a los niños. Goya ya nos había hablado de esta historia, pero no habíamos reconocido a Saturno, a quien Don Francisco llamaba Cronos. Dicen que Cronos tiene que ver con el tiempo, quizá Ops tenga que ver con el espacio, o quizá no.
Y, al parecer, a Ops (1), cuyo santuario era La Regia, en Roma, al pie del Palatino, en el borde del Foro, en Grecia le llamaban Rea. Dicen que era la diosa de la abundancia, y que sus festivales, que se celebraban a mediados de Agosto, se llamaban Opalia.
Y es la cosa que, habiendo oído hablar tantas veces de la abundancia, nunca habíamos oído hablar de Ops, no estaba entre aquellos famosos: Mercurio, Venus o Tierra, Marte o Júpiter … o Plutón. Y, por cierto: ¿que oscuro dios se estará escondiendo detrás del nombre tierra?
Pero de lo que realmente queríamos hablar era de Galicia, y de Patricia Ferreira, y de su película, Para que no me olvides, y de todos los olvidados que Ferreira quiere recordar, e incluso queríamos hablar de tí cuando perteneces al grupo que nadie recordará, como Ops, como la gente que murió y muere en las playas esperando barcos que no llegan jamás. Y podemos usar el nombre de Ops, diosa de la cosecha, para llamar al antiguo y oscuro olivo con el que Ferreira recuerda que no quiere olvidarte, o para llamar a cualquier otro olivo que nos recuerde que es el nombre lo único que no sabemos de tí.
(1) Diccionario de la Literatura Clásica M.C. Howatson. Alianza. Madrid, 1991.