En ese increíble libro llamado Cómo hacer una tesis, Eco nos ha comentado que a la hora de nombrar en español a Juan Pablo Sartre deberemos españolizar también el apellido, de lo contrario queda como mal.
Lo mismo nos sucede con los nombres de Guillermo Sespir o Carlos Dickens o Ferdinando Sosír. Y, claro está, queremos hacerle caso al maestro, pero no es fácil. Veamos, ¿que será mejor Juan Pablo Sartro, Sartrio, Sartreo, Sastra, Sastru?
En el ejemplo de Albrech Dürer, estaba más bien claro que se trataba de Alberto Durero; pero ¿Sespir?… ¿será Guillermo Sespiro o Sespirio o Sespira, o Sespiru?, y ¿Carlos?, ¿qué nombre será más lindo: Diquenso o Diquensa o Dicequensio?
Despues de mil y mil horas de discusión lo hemos dejado en Juan Pablo Sartro, Guillermo Sespiro, Carlos Diquenso y Ferdinando Sosír. Es, no cabe duda, una de las propuestas más serias que podemos hacer.
Lo que no quiere decir que mañana no vaya a empezar el día con otro mar de discusiones llenas de dudas. Son tiempos difíciles en los que ya nadie sabe qué es la literatura.

Cuando una sociedade se corrompe, o primeiro que se gangrena é a linguaxe. A crítica da sociedade, en consecuencia, comenza coa gramática e co retabelecimento dos significados.
Octavio Paz

Al enfrentarnos con el tema Materiales Lingüísticos Informatizados vimos que teníamos que tratar primero con un tema mucho más general, como es el de Los Recursos Lingüísticos. Un tema más general y, por lo tanto, más amplio. Y, dejando a un lado el artículo, comenzamos interrogando acerca de la palabra recurso, ya que la palabra lingüísticos, aparentemente, era más complicada.
Así surgió la primera pregunta: ¿qué es un recurso? Y entre las múltiples respuestas elegimos aquella que nos conducía a otros valores de la palabra distantes del tema que nos ocupa. El Diccionario de la Universidad de Oviedo nos proporcionó unos sinónimos que demostraron que cada palabra es un pequeño iceberg que arrastra o sostiene un pequeño infinito. De manera que tenemos como sinónimos de recurso las palabras, apelación, auxilio, demanda, dinero o escrito.
Posiblemente haya más, pero será difícil que una definición nos aporte más conocimiento acerca de la palabra recurso que esos sinónimos que nos indican que los recursos lingüísticos son todo aquello de lo que nos servimos para comunicar algo, y ponen en evidencia nuestra humana situación de necesitados.
Con la palabra corpus hicimos una pregunta similar y para ello utilizamos un Diccionario, no de sinónimos sino de Latín, y el resultado fue que aprendimos que la palabra latina Corpus, -oris, significa cuerpo o forma, elemento material y sustancia, el meollo y lo esencial, cadáver, espectro y fantasma, conjunto coherente y todo… Corpora Homeri, exempli gratia, hace referencia al conjunto de las obras de Homero, o Corpus Iuri, se refiere al conjunto del derecho, al código. El diccionario fue el Nuevo Diccionario etimológico Latín-Español del profesor de la Universidad de Deusto Santiago Segura.
Muy cercana a estas palabras encontramos, por razones diversas, dificultad para saber ¿qué es una gramática?. Y fuimos a buscar ayuda en la obra de Chomsky, según el cual, y en su escrito Lenguaje y los problemas del conocimiento… aprendimos que:
Una gramática es una teoría de una lengua particular que describe cómo ésta asigna representaciones mentales específicas a cada una de las expresiones lingüísticas determinando su forma y contenido.

Existe también una teoría de la gramática que pueda llamarse universal y que, siempre según Chomsky, sería una…
Teoría de los principios fijos e invariables que constituyen la facultad del lenguaje humana y de los parámetros de valoración asociada a ellos. Podremos entonces deducir las lenguas particulares a partir de los valores que hayan sido asignados a los parámetros.

No cabe duda que todos estos temas son útiles en el campo de la educación, allí donde hay que renovar los conocimientos y respecto a la manera de conseguir un alumnado atento Chomsky nos ofrece lo que podíamos considerar como un consejo para aquellos que en un futuro quieran dedicarse a la enseñanza cuando dice:
Es una idea tradicional que merece más atención de la que recibe, la de que enseñar no debe compararse con llenar una botella de agua, sino más bien con la de ayudar a crecer una flor a su manera. Como sabe todo buen maestro, los métodos de instrucción y la cantidad que se abarque importan poco en comparación con lo que se logra al estimular la curiosidad natural de los alumnos y al despertar su interés por explorar por su cuenta.
Una de las cosas más interesantes que plantea Chomsky son los denominados problemas de Platón, de Descartes y de Orwell, estos autores se preguntaron en sus obras sobre hechos tan sencillos de plantear y tan imposibles de solucionar como es que somos capaces de saber mucho acerca de las cosas con poquísimos datos, la elaboración del pensamiento a partir de tan pocos términos resulta milagrosa.
Descartes se preguntaba por la creatividad, ¿cómo somos capaces de construcciones nuevas, dónde se sitúa esa capacidad creativa de la inteligencia humana?
Pero el problema más desconcertante se plantea con el nombre de El problema de Orwell, ¿Cómo podemos no ver lo evidente? ¿Por qué no hacemos caso de los datos hasta que la situación ya no tiene solución? Al parecer se trata de lo que la psicología ha llamado El punto ciego, una característica del ser humano para no ver lo que tiene delante, a menos que otro se lo haga evidente.
La obra de Susana Pajares nos acerca a conceptos nada fáciles como son el de no-ficción o hipertexto o hiperficción, y nos consuela de nuestra habitual confusión al explicarnos cómo se trata de un fenómeno normal entre los que utilizan los recursos informáticos, así nos dice que:
Sentirse desorientado es una experiencia habitual para los lectores de hipertexto. Mientras que los creadores de hipertextos de no-ficción intentan mantener a sus lectores orientados y conscientes de los caminos que están siguiendo, los escritores de hiperficción parecen considerar la desorientación como un valor creativo… Ninguna de las hiperficciones que conozco hace un esfuerzo notable por orientar al lector, sino que prefieren sugerir un espacio general e indefinido. No es que todas las hiperficciones traten sistemáticamente de que sus lectores se pierdan y no entiendan nada. Si los enlaces están bien hechos el lector debería encontrar una recompensa, un sentido, (incluso si es sorprendente), en el siguiente espacio de texto. Hipertexto significa explorar lo desconocido. Para el lector es menos importante saber dónde está que porqué ha llegado hasta allí.
Lo hace en la revista virtual espéculo.
A lo largo del trabajo hemos ido encontrando palabras para las que no hay aún cabida en los diccionarios, como es la palabra Wikificar, es una palabra que pertenece al mundo de la enciclopedia virtual Wikipedia, y, utilizando con más necesidad que nunca la palabra caution, hemos dado en hacer una definición, así wikificar podría ser:
Un verbo nuevo, un neologismo creado para denominar las normas necesarias para unificar la forma de redactar un artículo en las paginas de la enciclopedia virtual Wikipedia, enciclopedia que había ido surgiendo de la mano de muchos escritores diferentes, con estructuras mentales diferentes. Wikificar significa, pues, adaptarse a unas normas de redacción creadas después de que muchos de los artículos de la enciclopedia fueran creados.
Finalmente nos hemos permitido el lujo de inventar una palabra, o una forma nueva de una vieja palabra, mejor dicho; así al orden alfabético le hemos añadido de nuestra cosecha el orden abecedárico, que no está aún bien definido, pero sabemos que trata de dotar a las palabras verdaderas de un poder mágico aún sin concretar.
El gran descubrimiento, sin duda alguna, fue El corpus kirikiño. Otro corpus organizado de manera espontánea es el llamado Corpus Bonaparte. El príncipe Luís Luciano Napoleón Bonaparte (1778-1846) hizo un magnífico trabajo en favor del euskera, reuniendo documentos orales y escritos.
El Corpus recoge escritos en los distintos dialectos a los que se tenía acceso; es un lugar común que en euskera hay un dialecto en cada casa. Podemos encontrar textos religiosos y populares. Es un trabajo que trata de estudiar la lengua vasca diacrónicamente.
El corpus alemán, o más bien, los korpora alemanes, no han dejado de sorprendernos, casi tanto como la propia lengua; son varios los corpus que hemos podido encontrar, pertenecientes a distintas universidades.
El modo de trabajo es exhaustivo, como el propio idioma, no en vano se dice que la lengua alemana es la que más términos filosóficos conoce.
El hecho de que todos esos corpora estén ahora informatizados, el hecho de que el lector o escritor o estudiante… pueda llegar a ellos con una rapidez muy superior a la de su propio pensamiento… ha cambiado el mundo, sobre todo el pequeño mundo de cada ser humano.
La memoria del mamífero-hiperlector sigue siendo animal, pero ahora es infinita, sin que por ello vaya a quedar globalizada; cada lector crea un infinito número de combinaciones, variaciones y permutaciones de esos trillones de páginas que nadie ha visto realmente porque no están en ninguna parte.
Si sigue lloviendo, si siguen en marcha los saltos de agua, si sigue funcionando la corriente eléctrica… seguiremos intentando comunicarnos mejor.

Unos amigos, que saben mucho más que nosotros acerca de cómo se ha de decir en Euskera viernes, nos han comentado que las cosas no están tan claras como nos ha dado en parecer, y que, después de leer nuestro matriarcal y anterior artículo, más que en El desván, parece que estuviéramos en Las nubes; aunque, si las miras bien, sólo quedan un poquito más arriba.
Y para tarabaquear del tema nos han cuenta-contado una pequeña historia que le sucedió a un buen hombre al que le dijeron que fuera el miércoles, asteazkena, a ver… una feria; quizá fuera abril, y que el hombre entendió la palabra al pié de la letra, aste = semana y azkena = fin; de manera que fue al lugar que le habían indicado al final de aquella semana, o sea zapatua(-n).
Y, claro, allí no había ni feria ni gente ni nada.
De no haber sonado la sirena, tal vez se nos hubiera ocurrido tarabaquecontestar que cosas como esa no van a volver a pasar en cuanto nos pongamos de acuerdo en llamar a los viernes todos igual; pero era la hora y la sirena ha sonado; y, aunque se nos hubiera ocurrido algo para seguir cuenta-contando, no lo hubiéramos hecho, porque con tantas formas y maneras de llamar a todo lo que hay más abajo de las nubes, los euskaldunberris cada día estamos menos seguros de que haya algo en Euskera que pueda estar definitivamente bien dicho.

Resumen:
Que trata de convencernos de que, si las cosas son mucho más complicadas de lo que parecen, no es, ni mucho menos, por culpa nuestra.
Texto:
El día veintiséis de abril los estudiantes de filología tuvimos fiesta; era el día de San Isidoro de Sevilla, y tal vez, como nos pasó a nosotros, te preguntaste a tí mismo por qué San Isidoro es nuestro Patrono o Zaindaria, pero que, al igual que nosotros, no te atreviste a preguntarles a ellos mismos.
Por casualidad, hemos encontrado un texto que, si bien no aclara del todo la cosa, nos da una idea de por qué hacemos fiesta el veintiséis de abril. En el texto que copiaremos a continuación podrás ver que quizá es gure zaindaria porque a Isidoro también le gustaba jugar con las palabras:
“… El término disciplina tomó su nombre de discere (aprender). De ahí que pueda llamarse también ciencia: scire (saber) deriva de discere (aprender), ya que nadie scit (sabe) sino el que discit (aprende). Por otro lado, se la denomina disciplina, porque discitur plena (se aprende entera). Se llama igualmente arte, porque se basa en normas y reglas del arte. Hay quien sostiene que este vocablo deriva del griego areté, esto es, de lo que en latín decimos virtus, a la que denominaron ciencia. Platón y Aristóteles delimitaron la diferencia existente entre arte y disciplina al afirmar que existe arte en las cosas que se presentan de una manera determinada, pero podían presentarse de otra; la disciplina, en cambio, se refiere a aquellas cosas que no pueden ser de otra manera. Cuando algo se razona con argumentos indiscutibles, pertenecerá al campo de la disciplina, se hablará, en cambio, de arte, cuando lo que se debate es verosímil y opinable…
Dicen(1) que Isidoro de Sevilla dijo justamente esto que hemos escrito aquí arriba, y también dicen que vivió entre el año quinientos sesenta y el seiscientos treinta y seis después de Cristo. De manera que escribió ese párrafo tan… maravillosamente etimológico unos quinientos años antes de que un vasco empezara a escribir el español sobre una piedra (¿del monasterio de Suso?) Y, sólo por preguntar, ¿en qué idioma, que no era latín, hablaba Isidoro en el año 600?

(1) Burguera, Mª Luisa. Textos Clásicos de la literatura. Ed. Cátedra. Madrid, 2004.

Resumen:
Que trata de los nombres de algunos idiomas y de los nombres de algunos dioses, lo que, sin que sepamos muy bien cómo, nos hacen aparecer.
Texto:
Ya nos íbamos acostumbrando a la idea de que no se nos ve, por muy cerca que nos pongamos; cuando Jostein Gaarder llega y sin necesidad de ver nada, nos demuestra que, si bien desde la isla y no tierra Ingla nadie nos oye, a Noruega llega perfectamente el particular sonido del euskera; vean si no:
By Indo-European we mean all the nations and cultures that use Indo-European languages. This covers all European nations except those whose inhabitants speak one of the Finno-Ugrian languages (Lapp, Finnish, Estonian, and Hungarian) or Basque
De manera que hoy somos un poco más reales de lo que éramos antes de leer la pagina ciento cincuenta del libro, que es donde aparece la frase que nos descubre. Como todos los niños, necesitamos ver nuestro reflejo en los espejos que se nos van poniendo delante, si no aparecemos… no existimos.
No hace falta que te muevas de la página, del Sophie’s World de Gaarder, para encontrar información para ese trabajo que estamos haciendo que se llama ¿Cuántos dioses hay en el interior de Júpiter?
Por si has perdido la página, o el libro completo, te dejamos aquí la frase que dice que:
The ancien Indians worshipped the celestial god Dyaus, which in Sanskrit means the sky, day, heaven/Heaven, In Greek this god is called Zeus, in Latin, Jupiter. (Actually iov-pater, or “Father Heaven”), and in Old Norse, Tyr. So the names Dyaus, Zeus, Iov, and Tyr are dialectal variants of the same word.
Tal vez sea así y no fueran Ops y Eter los que formaron a Júpiter; lo que sí que es tal cual os lo contamos, es que a Ops y a Eter les oimos decir el otro día:
Mira, Europa, hija, por mucho que lo dijera la abuela, si te hace llorar, es que no te quiere bien.
No quedó claro a quién se referían.
Por cierto, ¿es Tyr el dios que se esconde bajo el nombre de Tierra?

Resumen:
Que trata de recordar que Antonio Machado decía que… el ayer no está escrito, y que no sabemos si Machado llamaba “el ayer” a lo que nosotros llamamos “historia”.
Texto: Romero Pose, en la página 25 de un interesante libro llamado Galicia no tempo, publicado en 1991 por la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia nos dice que:
Las referencias griegas y latinas sobre los antiguos kallaikoi o callaeci son insuficientes para arrancar de la penumbra la nebulosa y lejana realidad histórica, social y cultural del Noroeste Hispánico, que, al filo de la romanización, recibiría el corónimo de la Gallaecia.
Y para justificar que no hay nada que pueda ser considerado en serio “la nebulosa y lejana realidad histórica”, con lo que no puede haber quien le arranque nada, ya que lo que no existe no puede estar ni a la luz ni en la penumbra; para justificar que, a pesar de todo esto, nos empeñamos en escribir historias, nos cuenta que Antonio Machado dijo que Ni está el mañana, ni el ayer, escrito.
Lo que, más o menos, puede querer decir que el mañana lo vamos a escribir con la vida, o con la piel, según la suerte de cada uno, pero que el ayer lo escribimos con la imaginación. Nosotros decimos: Las cosas, más o menos, pasaron así y así y así, pero mañana vendrán otros que, con los mismos oscuros, indescifrables y nebulosos datos, dirán: No señores, las cosas fueron justo de esta otra manera. Al fin y al cabo, de algo tienen que vivir las editoriales.
El párrafo de Romero Pose es pequeño, pero está lleno de maravillosas ideas, por ejemplo esa que nombra “el filo de la romanización”, como si ésta hubiera sido un objeto cortante del tipo de un cuchillo, por ejemplo. Está bien imaginar límites o filos para la romanización; tal vez, si conseguimos llegar a verlos, encontremos en ellos alguna solución al grave problema que hoy tenemos en la realidad histórica, social y cultural de todos los rincones hispánicos; un problema que, tal vez, se llame angilicanización, o que, tal vez, no se llame así.
Si has terminado los deberes, puedes buscarle otro nombre, el problema ya lo conoces. Pero lo que realmente nos ha gustado en el párrafo de Romero es el hecho de encontrar palabras como kallaikoi, callacei, gallaecia o… corónimo.
El número de palabras que terminan con las sílabas “nimo” es mucho más grande de lo que pensábamos. Podríamos decir que vamos a hacer una lista organizada de todas ellas, pero no lo haremos porque ya no nos lo creemos. Es oficial que no sabemos organizar alfabéticamente las listas. Lo que nos recuerda que tal vez Maria Moliner, la mujer que escribió un diccionario, sepa lo que es un corónimo.
Pero, ¿quién sabrá lo que es kallaikoi?

Resumen:
Que trata de explicar cómo es prácticamente imposible perder una palabra
Texto: Hay muchas páginas celtas y no célticas que nos dan noticia de la palabra Bardo.
La R A.E. nos dice que, por un lado, bardo viene (Del celtolat. bardus; cf. irl. ant. bard y galés bardd, poeta).
1. m. Poeta de los antiguos celtas.
2. m. Poeta heroico o lírico de cualquier época o país. Y por otro lado nos informa que Bardo también puede ser:
1.Barro, fango.
2.m.Vallado de leña, cañas o espinos.
3. m. Vivar de conejos, especialmente el que tiene varias bocas y está cubierto de maleza. En este último caso la R.A.E. no nos da la etimología de la palabra, ¿de dónde viene la palabra bardo cuando significa barro o conejera? Si preguntamos a la Wikipedia, en su versión ingelesa, aparece la palabra Bardo con varias acepciones muy diferentes; la última de esas entradas la hemos colocado allí nosotros esta misma tarde, en una página dedicada a desambiguar.E
El profesor Segura en su Diccionario de Latín habla de tres palabras, bardus o barditus, -us, que significa canto de guerra entre los germanos, bardus, -a, -um, que es un adjetivo que quiere decir pesado o estúpido, y bardus, -us, de origen celta, cantor o poeta entre los celtas. Pero tampoco nos informa de donde viene la palabra cuando no deriva de la lengua celta. El diccionario de Cambridge nos quiere convencer de que Guillermo Sespir existió y de que era un bardo más, pero, al parecer, no sabe cual es el origen la palabra ni el de Sespir.
Y es en medio de este pequeño laberinto de orígenes y significados: un concepto budista, una ciudad polaca, un barrio de Túnez, un fantasma ingalo… donde, haciendo el papel de nuevos berritsus o berridunas, podemos añadir una historia más en la larga vida de la misteriosa palabra, ya que en euskara cuando una persona tiene nuevas o noticias solemos decir que: berriak ditu, o, cuando tenemos prisa, berri du, y, cuando, teniéndolas, las renueva volviéndolas a contar a quien quiera oírlas, podemos decir aún más rápido, berridu, justo un momento antes de perder la i y acentuar la r, para ir llegando a berdu, que nos lleva directamente a bardu, para llegar sólo un poco más tarde a bardo. Después podemos decir que, no hace aún mucho tiempo y no muy lejos de aquí, alguien contó que hubo una vez un bardo genial, pero que no estaba seguro de si se llamó Jil Bardoena o Gil Berduen, y… aunque nunca hubieran existido ni el bardo Sespir, ni la noticia, ni el cuento mil y trece que ha tratado de narrar la historia, hemos cumplido con la bárdica tarea de entretenerte un rato, ya que has sido tan amable de pasar por aquí.

Tema: Las palabras
Resumen:  Mercados, plazas, ferias… son palabras que usamos en los días libres
Texto:  Dicen que fueron las madres vascas las que inventaron la costura triple que llevan los pantalones ovejeros. Si eres joven, seguro que llevas uno puesto. Durante un nublado tiempo llevaron estos pantalones un nombre distinto, id est, un nombre que hacía alusión no a las ovejas, sino a las vacas, y, más concretamente, a los que las llevan de aquí para allá. Tal vez fue en honor a la universidad de Bueyford, tal vez no.
Los pastores ovejeros y vascos pasaban mucho tiempo fuera de casa, cuidando ovejas en los dessierthos de todo el mundo, y sus pantalones debían de ser bien fuertes. Y aquí vemos cómo fue que la costura triple tuvo que ser inventada. No falta tampoco quien dice que las madres vascas inventaron esta costura para que sus hijos estuvieran guapos cuando atraviesan, sin inmutarse, el centro de ciudades como la desserthiana, Niú Iór, o, la castellana, Madrid, exempli gratia; lo que siempre constituye una fiesta para niu-iorqueños, madridianos y gentes que, en ese divertido momento, visitan la capital del dessiertho o del reino, respectivamente
Seguramente ya atravesaban los pastores vascos y sus pantalones ovejeros la dorada ciudad de Sevilla, o, si prefieren, Cebiya, cuando Don Miguel de Cervantes Saavedra escribía algunas de sus mejores obras. Tanto debió ser así que, se dice, hicieron allí un mercado al que llamaron la Heria, curioso nombre al que sólo hace falta doblarle la erre y quitarle la mayúscula para encontrarnos con la herría, (que dicho en cebiyano, se lee, más o menos, feria, y, si están por caer las lluvias de abril, Feria) palabra que, como todo el mundo sabe, significa lo mismo que pueblo, que mercado o que plaza.
Nuestros cosmopolitas recién matriculados en lengua vasca pueden ver que la asignatura es más fácil de lo que se pensó en un principio, ya que cada vez que dicen que van a la feria, hablan, sin estudiar, id est, gratis, en euskara, sin duda alguna, la lengua más bella de Europa. (Decimos bella en los dos sentidos de la palabra, ya que, no sólo es bonita, es también la más vella, id est, la más antigua. Sólo una Oficina que estuviera en el centro-centro de Bilbao podría atreverse a decir que el euskara es, pués, la lengua europea por excelencia)
Y terminan diciendo que debe ser por nuestros pastores y por sus ovejas acostumbradas a vivir al aire libre, que a la nueva Feria de Bilbao, como es enorme y tiene muchas puertas, le han puesto el nombre del ruido que haría una oveja que, estando dentro del a Feria, y creyéndose al aire libre, se diera un fuerte golpe contra una de las nombradas puertas, id est, un nombre que suena beee…k, y se escribe bec.

Tema
Las palabras
Resumen
Que trata de que es porque nos gusta hacer barcos que no cerramos la naval.
Texto
Dicen que fue el alma vasca de Cafrune la que cantaba aquello de: “… si me siento alabar, me voy yendo despacito…” y es la cosa que para alabar hay que hablar, fijénse nuestros filólogos en el parecido de las dos palabras. Y forma parte de la cosa también, el hecho de que a los vascos nos gusta mucho el silencio, es decir, que, obligatoriamente, tenemos que hablar poco, para no romperlo, para no romper el silencio, queremos decir.
Pero Cafrune, fuera cual fuera el alma que usaba para cantar su afición a irse despacio y sin hacer ruido, cantaba en castellano dicen las gentes de por aquí, en español dicen las gentes que viven en América. No decimos América Latina, porque, una vez demostrado que a los rosas que hablan el idioma de la Terra de Ingla les gusta más usar el Latín Clásico que su propia lengua, toda América ha quedado latin-izada, y puede, por tanto, considerarse Latin-a. (En el caso del dessiertho que hay entre Canadá y Méjico, por gusto propio, id est (id), por ejemplo).
Todos tenemos un montón de amigos en Castilla, no todos castellanos, y son buenas personas y buenos amigos, gente inteligente y de bien, pero no por esto vamos a hacerles desde aquí el honor de llamar al español castellano. El español, si no recordamos mal, se fue haciendo mientras se pegaban… el Latín con el Euskara, por ejemplo, o id _id est_ que dicen en Dessertha. Y lo decimos en ese orden y usamos el verbo pegar porque fueron los romanos del Lacio los que vinieron a pegarse con nosotros, que sólo salimos de aquí para hacer barcos y cosas así y obligados porque el hermano mayor nos echó del caserío.
De manera que siendo esa lengua, (en la que Cafrune canta los deseos de la parte más tranquila, o menos guerrera, de su alma) algo que con tanto trabajo hicimos los habitantes de la periferia de Castilla, es decir, que, casi, la hicimos todos menos los castellanos, y siendo más ruidosa que la nuestra y más aficionada a hablar, o alabar, y, por tanto, a utilizar los labios, dimos en llamarla: ezpain, que, como todo el mundo sabe, significa que alguien está moviendo los labios; si no los mueve no le llamamos nada, por aquello del silencio.
Los del Lacio no nos entendieron bien y dijeron ispain y le pusieron una hache, y quedó hispain, luego oyeron aquello de que si el matriarcado y tal y le añadieron la femenina a, con lo que les quedó hispaina. El camino hasta Hispania estaba ya hecho.
Y es por todo esto que Cafrune canta en español, que es una palabra vasca.