Resumen:
Que da cuenta de que tenemos mala memoria, poco tiempo, malos recursos, poco interés, baja autoestima, poetas olvidadas, edificios derribados, juegos en declive… por lo que a nadie le importará mucho si, finalmente, somos engullidos por lo Otro,
Texto: Casi el mismo año que Robustiana Múgica, nació Secundino Zuazo. Extraños nombres, Secundino, Bilbao, 1887, arquitecto. Robustiana, Deva, 1888, escritora.
Son nombres que nos obligan a preguntarnos acerca de cómo eran las personas que eligieron estos nombres. Al parecer Ella le dijo a El: Cariño, quisiera que se llamara Secundino, o quizá El le dijo a Ella: Me gustaría, si no te importa, llamarle Robustiana.
Somos incapaces de imaginar la escena, ¿de dónde sacaron estos nombres? ¿Tal vez eran nombres habituales en la segunda mitad del diecinueve…?
Pero… el olivo era para un maravilloso edificio que construyó Zuazo, un hombre que entre 1940 y 1942 fue condenado a confinamiento en Las Palmas de Gran Canaria. Lo que parece confirmar que hasta las Islas Afortunadas pueden ser, según y cómo, un infierno.
El mismo Zuazo merecería otro olivo, aunque sólo fuera por haber cargado toda su vida con ese extraño nombre; pero nos resultó imposible conseguirlo.
El olivo que hemos plantado es para el Frontón Recoletos , que se construyó Madrid en 1935, y que fue demolido en 1973. Al parecer… su desaparición coincidió con el declive del juego de la pelota vasca… nos dice Lilia Maure, especialista en la obra de Zuazo.
Son demasiadas las cosas que no entendemos, por ejemplo, ¿por qué declinaba el juego de la pelota vasca en 1973? No nos ha quedado más remedio que pluriemplear nuestro olivo. Tendrá que trabajar mucho para conseguir que nos acordemos del Frontón Recoletos de Secundino y de la declinada pelota vasca.