291.- Brasileirinho. Miércoles, 12 de Abril de 2006
Febrero 2, 2007
Somos conscientes de que es posible que no sea el mejor momento para ir al cine, exámenes y tal; de que es posible que haga un tiempo espléndido fuera y no te apetezca meterte en una oscura sala de cine, de Indautxu, exempli gratia.
Diríamos que todo es posible en abril si no fuera porque ya estamos en mayo. Y la cosa es Brasil, y su música, y su gente y sus problemas para salir adelante. Y el choro y la samba y la bossa nova…
Aquí arriba en el Desván bailamos muy poco; más por incapacidad que por auténtica falta de gusto, y luego la edad, claro está; pero ni es tu caso ni estás en el Desván.
De manera que no te puedes perder ese magnifico documental realizado por un alma venida del norte, llamada Mika Kaurismaki, tienes que ir al cine, a pesar del tiempo y de los exámenes, y tienes que ir para hacerles el honor a todos esos brasilerinhos que cantan tan bien.
Resumen
Que habla de un tratamiento experimental para conseguir que la Paz de las Noches sea más larga
Texto
Dicen los viejitos granhoficiares que lo mejor para conseguir paz para las Noches de Paz es pensar. Pensar y dedicarse a tareas sencillas como pintar, por ejemplo. Dicen también que para aprender a disfrutar pintando en los días dedicados a pensar en la paz, hay que perderle el miedo a las mezclas.
Podemos jugar con la palabra mezclas y hablar de mesclas, o de mescalas, o de mestilas o de mestizas. Podemos incluso seguir jugando, que para eso están las vacaciones, para poder perder el miedo a las mezclas de color, a los días de Paz con visitas y al mestizaje
Existe un tratamiento para esto, siguen diciendo los granofhiciarios más viejitos, que hay que realizar en dos tiempos. La primera parte del tratamiento consiste en leer un ensayo, que, más o menos, en 1936, escribió Stefan Zweig, y que se llama Brasil, país del futuro. El segundo paso es mucho más fácil, sólo tienes que ir al baño y mirarte muy seriamente al espejo, la persona que allí verás es aquello a lo que tanto miedo le tiene todo el mundo, eso es, estás viendo un mestizo: tú mismo. Cientos y cientos de mezclas que han dado como resultado esa joya de color particularísimo que eres.
Puede ser que te apetezca saber de qué colores está compuesta la mezcla que te da ese color que tanto te gusta, como si tuvieras que hacer la restauración de un cuadro en el que aparecieras retratado. Entonces puedes aplicar unas leyes de color básicas que encontrarás en cualquier manual de pintura. Así la gente que tiene la piel rosa, sabrá que es un mestizo creado por el amor de gentes de piel roja y de piel blanca. Si tu color es más complicado que el rosa, la lista de colores de las personas que se amaron para que tú hoy pudieras mirarte con dignidad al espejo, seguramente será un poco más larga.