-Hay un viejo refrán…_ dijo el viejo del número tres.
-En realidad hay muchos refranes; en euskera, exempli gratia, no hay refranes sino atsoren hitzak, palabras de vieja, literalmente_ dijo el cuarto viejo.
-Hay un viejo refrán, decíamos…_ trató de añadir el viejito tercero.
-Aunque todos los refranes son viejos, pero claro, queda mejor decir hay un viejo refrán que hay un refrán, no sabemos por qué razón, pero así es la cosa_ siguió diciendo el cuarto.
-De manera que hay un viejo refrán…_ trataba de decir nuestro viejo.
-Lo que es bastante inexacto, ya que hay muchísimos refranes, tantos o más que palabras de vieja o viejas palabras si se quiere jugar con ellas_ afirmó el sordo y viejo y cuarto.
-Y lo cierto es_ terminó diciendo el tercero, que hay quien afirma que fue una vieja quien dijo un día las palabras siguientes: Los amigos puedes elegirlos tú, pero los vecinos te los pone Dios.
Después de lo cual los dos viejos se durmieron un ratito.
Al despertar el tercero dijo:
- Nadie puede confirmar si fue o no una vieja la que dijo primero el viejo refrán que te alerta contra cualquier cosa que se ponga a vivir en frente de la puerta de tu casa… y El Desván no iba a ser una excepción, y es así que, después de llegar el gato, llegaron los vecinos, que son, quien lo duda, unos esnobes.
Esnobes antiguamente se escribía S.Nob.(s), y esto era una semi-frase que se ponía en algunos portales o puertas para que la visita supiera que los que allí habitaban eran gentes… sin nobleza; Sans Noblese, exactamente, si lo dices en francés; Sine Nobilis, si quieres decirlo en Latín; y, finalmente, Esnobes si te gusta más en español, o lengua de Iñigo López de Loyola.
Y sabemos que son unos esnobes porque cuando llegaron estábamos haciendo un colás, y ellos venga con que estábamos haciendo un collage, y nosotros que no, que váyanse ustedes por donde han venido que este pegadito es nuestro y se llama como se llama, esto es, justamente: colás_ terminó diciendo el tres.
Por nuestra parte, sólo nos resta añadir que este artículo, o cosa, no tiene linques o enlaces porque estamos de vacaciones.
En Ari Zona hay un pico que se llama Boboquívari. En catalán pico se dice pic. En lengua englandesa también se dice pic pero, como no saben escribir, verás que hablan de peak.
En Ari Zona hay un dessiertho que se llama Sonora, y en el dessiertho hay un museo.
En Ari Zona hay una ciudad que se llama Tucson.
En Ari Zona hay una ciudad que está atravesada por el rio Santa Cruz.
En Ari Zona había dos misiones, o más tal vez, una era la de San Xabier (1) y otra la de San Agustín.
La diferencia entre una misión, un museo y una fortaleza militar la descubrirás si vuelas a Ari Zona. Alli podrás ver una exposición de Manolo Valdés, en el Jardín Botánico del Dessiertho. Un sorprendente espacio para una menina. Tienes que darte prisa, la exposición acabará el catorce de Mayo.
Una Menina es una cosa maravillosa, Boboquívari Pic es otra.
Dejaremos aquí la reseña de la página, por si lees esta nota después de dicho dia y la página ha caducado o no se encuentra:
The Desert Botanical Garden is proud to present sculpture by Manolo Valdés. This exhibition features monumental and life-size bronzes placed throughout the Garden, as well as works in the Garden¡Çs Ottosen Gallery. The show will be open February – May 14, 2006. Considered one of Spain¡Çs foremost living contemporary artists, Valdés has exhibited widely in the United States and abroad. The Desert Botanical Garden will be the first West Coast venue for Valdés, and the first U.S. exhibition of this body of work, with the exception of the
La Dama, which was exhibited on Park Avenue in 2002. Manolo Valdés is represented exclusively by Marlborough Gallery, New York.
(1) Xabier es una palabra vasca que significa casa nueva.
279.- De la primera a la última de las Lenguas muertas. Sábado, 4 de Febrero de 2006
Febrero 1, 2007
Es verdad que escribimos cada día menos, pero es que estamos elaborando unas notas acerca de ese fenómeno que denominamos Lenguas muertas.
Y como siempre que hay que hacer un trabajo realmente serio hemos bajado del Desván para ir a dar un paseo… para pensar con calma.
Uno de los paseos nos ha llevado a la exótica Universidad de Ox(en)ford, del Unido Reino en la Isla Ingla o Bretaña, la que es Grande.
Allí todo está escrito en esa Lengua muerta conocida como Latín; así puedes entrar por una puerta llamada Schola theologiae, o por otra que se llama Schola vetus medicinae, o por aquella que se ve un poco más allá y que lleva el sonoro nombre de Schola vetus jurisprudentiae… y et cétera (1), et cétera, et cétera…
Después hemos dado unas vueltas por aquí, para terminar entrando en la Universidad de Deusto por una puerta con un cartel en la más tardo-modernista de las Lenguas muertas de última definción, un gigantesco cartel del más puro estilo Lichtenstein, que dice á, á, á… olráit, en un perfecto y muerto englisio.
(1) Cétera quiere decir: restante, por lo demás, por otra parte, pero, con todo, de lo contrario…
Segura, Santiago (2001:113)
(Esta nueva hoja, aparentemente, es blanca y rosa)
Es poco habitual que algo salga bien a la primera, a veces no sale bien ni siquiera al final. De manera que vamos a intentarlo. Lo complicado es escribir sin utilizar palabras que lleven acento.
Hay muchas palabras nuevas para el diccionario, unas aparecen en la vieja lengua del Lacio, otras utilizan el exotismo del idioma aborigen de la Terra Ingla… status, trackbacks, sindicaciones, moblogs, tests…
Cuando hemos visto la nueva hoja hemos recordado algo que una vez dijo
Claesson Koivisto Rune
A house is a built idea, a chair is a manufactured idea, but the model is the idea…
Y nosotros no estamos seguros de si hemos de colocar la nueva blog entre las cosas manufacturadas, las cosas por construir o entre las maquetas…
245.- Unas palabras de Corot. Jueves, 13 de Octubre de 2005
Enero 27, 2007
Nos dicen los del desván, que es ese lugar que está justamente encima de todas estas aulas; un espacio que Julio Cortázar describe como, “… esa vaga región de las casas donde antiguos colchones, números de “Para ti”, mosquiteros agujereados, juegos de té incompletos y latas vacías pero siempre útiles, o quizá llenas pero ya no se sabe de qué y por tanto peligrosas, van aglutinándose en el rincón favorito de las pelusas, las arañas y las vagas esperanzas de los niños a la hora de la siesta…”
Los del desván, decíamos, nos han estado comentando que otra cosa de la que habla Julio Cortázar en un maravilloso libro de cuentos llamado, Juegos, es que una vez en un lugar o libro llamado Opium un hombre de nombre Juan Cocteau (Koqtó) recogió unas palabras de Juan Bautista Camilo Corot.
Y para que no se pierda la costumbre de repetir esas frases las apuntamos aquí porque, como sigue diciendo Cortázar: traducen exactamente mi ternura.
Y las palabras de Camilo Corot son las siguientes:
Esta mañana tuve el placer extraordinario de ver de nuevo un cuadrito mío. No había nada en él, pero era encantador y estaba como pintado por un pájaro.
Que trata de explicar razonadamente que bastante cerca de tu casa hay Un Gigantesco Mundo de Acero que no puedes dejar de ver. No tienes prisa, estará aquí veinticinco años más.
Porque, vamos a ver, ¿qué bilbaíno no tiene un amigo que de vez en cuando dice:
A mí lo que más me gustaría es ser tan rico que, por ejemplo, si llegara a un pueblo pequeño y me dijeran: ¡Oye! que no tenemos escuela… yo podría decir: ¡Que la construyan!. Y si luego me dijeran: ¡Eh, tu, que no tenemos polideportivo!, yo les diría: ¡Que lo construyan!, ya sabes, y así todo, sin problemas, … que lo construyan … que yo pago?
Efectivamente, así es la cosa, todos los bilbaínos tenemos un amigo de este tipo. Pero hay bilbaínos que tienen amigos que no necesitan decir esto, exempli gratia, Ricardo Serra, uno de los últimos bilbaínos en llegar. Este gigantesco bilbaíno de ultísima generación, tiene un amigo al que le enseñó unos bocetos de unas ideas para unas formas que pudieran terminar siendo unas magníficas y/o extraordinarias esculturas.
Pues bien, el amigo de Ricardo Serra, (se desconoce por el momento su nombre de pila), le contestó: ¡Que las construyas!, ¡Yo pago!
Y claro, R. Serra (
San Francisco, 1939) obedeció y… El Acero se hizo.
Lo puedes comprobar y/o ver en la Sala que, no sabemos si para bien o para mal, ha perdido el marinero nombre de Pez y ha ganado Un Mundo de Acero, de Acero del Norte; que, si bien empezó siendo de otros lugares, ha acabado siendo Acero Bilbaíno, como los bocetos de unas ideas para unas formas, como el gigantesco, todopoderoso y anónimo amigo de Ricardo S.y sus metamegagigantescas cuentas corrientes.
La buena y mejor noticia es que, debido a gigantesco tamaño de las esculturas de Ricardo, los posibles imitadores no tendrán que pagar el copirai.
Resumen:
Que da cuenta de que tenemos mala memoria, poco tiempo, malos recursos, poco interés, baja autoestima, poetas olvidadas, edificios derribados, juegos en declive… por lo que a nadie le importará mucho si, finalmente, somos engullidos por lo Otro,
Texto: Casi el mismo año que Robustiana Múgica, nació Secundino Zuazo. Extraños nombres, Secundino, Bilbao, 1887, arquitecto. Robustiana, Deva, 1888, escritora.
Son nombres que nos obligan a preguntarnos acerca de cómo eran las personas que eligieron estos nombres. Al parecer Ella le dijo a El: Cariño, quisiera que se llamara Secundino, o quizá El le dijo a Ella: Me gustaría, si no te importa, llamarle Robustiana.
Somos incapaces de imaginar la escena, ¿de dónde sacaron estos nombres? ¿Tal vez eran nombres habituales en la segunda mitad del diecinueve…?
Pero… el olivo era para un maravilloso edificio que construyó Zuazo, un hombre que entre 1940 y 1942 fue condenado a confinamiento en Las Palmas de Gran Canaria. Lo que parece confirmar que hasta las Islas Afortunadas pueden ser, según y cómo, un infierno.
El mismo Zuazo merecería otro olivo, aunque sólo fuera por haber cargado toda su vida con ese extraño nombre; pero nos resultó imposible conseguirlo.
El olivo que hemos plantado es para el Frontón Recoletos , que se construyó Madrid en 1935, y que fue demolido en 1973. Al parecer… su desaparición coincidió con el declive del juego de la pelota vasca… nos dice Lilia Maure, especialista en la obra de Zuazo.
Son demasiadas las cosas que no entendemos, por ejemplo, ¿por qué declinaba el juego de la pelota vasca en 1973? No nos ha quedado más remedio que pluriemplear nuestro olivo. Tendrá que trabajar mucho para conseguir que nos acordemos del Frontón Recoletos de Secundino y de la declinada pelota vasca.
Resumen:
Que trata de reflexionar acerca de si no sería mejor que cerraran definitivamente el puente C, ya que, al parecer, no somos capaces de arreglarlo.
Texto: Al parecer, al señor Don Santiago Calatrava le han dado, en algún lugar del mundo, una medalla de Oro, debe de ser un lugar que está muy lejos de aquí, desde el que no puede verse el desastre.
Hay serios rumores de que va a vender la dorada medalla en el Rastro, y de que con los dólares que consiga nos va a arreglar el puente acristalado y deslizante que nos dejó en medio de la ria, y también se cree, o espera, que va a pagar la urgente reparación antes de que se mate alguien, de que se le caiga, al agua y por los agrietados cristales, la cara de vergüenza y de que sea formalmente acusado del asesinato.
116.- El edificio isotópico de Rafael Moneo
(Posted 2004-05-26 20:39:45)
Tema: Sobre el tamaño de los edificios
Resumen: Que trata de cómo gigantes, colosos, titanes y demás personajes misteriosos pasean muy cerca de esta oficina.
Texto: Rafael Moneo nos enseñó el otro día muchas cosas, entre ellas a tener paciencia cuando se ha de trabajar rodeado de gigantes.
Al nombrar a los gigantes, nos hemos acordado automáticamente de Goliat, y queremos hacernos eco de las últimas noticias que dicen que es muy posible que fuera un error de traducción aquello de que Goliat era más grande que David. Le hemos preguntado a Google, pero hasta el gran buscador ha olvidado al pobre gigante y nos dice que Goliat es un sistema para navegar por internet.
Hemos seguido buscando por si alguien recordaba la pelea entre David y Goliat, y encontrar este curioso cuadro nos ha alegrado la noche, al demostrar que no somos los únicos en recordar aquella leyenda que contaba cómo el pequeño David, con habilidad y paciencia, ganó al gigante Goliat.